La paciencia en el fútbol no existe. Lo que hayas hecho antes deja de importar en un deporte donde el presente es el que dicta sentencia. Es por ello que los resultados negativos suelen traer consecuencias y reacciones desde arriba con el objetivo de que las cosas cambien. No siempre suele funcionar, pero es habitual ver cómo los clubes hacen cambios de entrenador a mitad de temporada.
Una decisión que se lleva a cabo cuando los resultados no acompañan o el club no está cumpliendo con los objetivos. Y por mucho que aún quede mucha temporada por delante, cuando un engranaje está fallando las culpas suelen ir siempre hacia el mecánico. Algo que ya estamos viendo en el fútbol profesional de España, con 10 cambios de entrenador en cuatro meses.
Primera División
La reciente destitución de Julián Calero de ayer se suma al polémico despido del extécnico del Real Oviedo Veljko Paunovic. La del serbio se produjo el 9 de octubre, cuando el conjunto carbayón se encontraba en la decimoséptima plaza. Una destitución que se produjo de manera inesperada y que produjo gran controversia alrededor del conjunto ovetense.
Ahora es Julián Calero el que hace las maletas después de la decisión de la directiva granota. El madrileño se marcha después de encadenar tres derrotas seguidas y deja al Levante en descenso. Aunque en la rueda de prensa de despedida ha afirmado que «estoy convencido de que iba a salvar la categoría».
El Levante UD se enfrenta ahora a la tarea de buscar el sustituto del que ha sido su técnico desde la temporada 2024/25. Por ahora suenan nombres como Luis García Plaza, aunque no está nada confirmado. Deberán encontrar un nombre antes del partido de Copa del Rey del miércoles en casa del CD Cieza.
Segunda División
En la categoría de plata de nuestro fútbol se han producido ocho destituciones en lo que va de temporada. Por orden cronológico, estas han sido las de Johan Plat (Castellón) el 16 de septiembre, Raúl Llona (Cultural Leonesa) el 22 de septiembre, Asier Garitano (Sporting de Gijón) el 5 de octubre, Gabi (Zaragoza) el 12 de octubre, Fran Justo (Mirandés) el 2 de noviembre, Sergi Guilló (Huesca) el 10 de noviembre, Sergio Pellicer (Málaga) el 18 de noviembre y la de Ibai Gómez (Andorra) el pasado 23 de noviembre.
Ocho destituciones que representan lo complicado que es sobrevivir en una liga tan sorprendente como la Hypermotion. Al mismo tiempo que muestran la parte más cruel del fútbol, la que no espera al futuro y te condena si no consigues los objetivos en el tiempo presente. Situaciones muchas veces precipitadas, injustas y poco empáticas pero que hacen ver que en el negocio del fútbol el tiempo no espera a nadie, te llames como te llames y hayas conseguido lo que hayas conseguido.






