Mikel Arteta ha confirmado las malas noticias que se venían rumoreando desde Londres sobre el estado físico de Mikel Merino. El centrocampista del Arsenal sufre una lesión inusual que compromete seriamente su participación en el próximo Mundial. El técnico español, en su última comparecencia, calificó la dolencia de «rara», confirmando que el navarro se enfrenta a un periodo de baja prolongado tras detectarse una fractura de estrés.
Este tipo de lesiones óseas, a menudo provocadas por la acumulación de cargas, resultan especialmente traicioneras en el fútbol de élite. Al no tratarse de una rotura muscular convencional, los plazos de recuperación son más inciertos y dependen totalmente de la evolución del callo óseo. Para el Arsenal, la pérdida es muy importante en un momento clave de la Premier League, donde Merino se había consolidado como una pieza fundamental en el esquema táctico de Arteta por su despliegue y llegada.
⏪ Last time out against Chelsea…
— Arsenal (@Arsenal) January 14, 2026
A thumping Merino header 💥
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Sin embargo, la mayor preocupación se traslada a la Ciudad del Fútbol de Las Rozas. Luis de la Fuente contaba con el centrocampista como un fijo para la cita mundialista de este próximo verano. La noticia ha caído como un jarro de agua fría en el cuerpo técnico de la Selección, que ahora debe monitorizar día a día la evolución del jugador. Aunque no se le ha descartado oficialmente, el margen de maniobra es estrecho y su estado de forma al llegar al torneo es ahora una incógnita.
El jugador ya ha iniciado un plan de reposo absoluto, el primer paso necesario para que el hueso se recupere correctamente. En las próximas semanas, Merino se someterá a nuevas pruebas que determinarán si podrá volver a los terrenos de juego antes de que termine la temporada de clubes o si, por el contrario, deberá centrarse exclusivamente en una recuperación a largo plazo.






