Noche azulona de locura: el Getafe desafía al reloj, supera a LaLiga y cierra con un golpe maestro

El Getafe vivió un final de mercado tan tenso como imprevisible. El límite estaba fijado a las 23:59, y a partir de las 00:00 todo quedaba automáticamente cerrado. Ese margen tan ajustado convirtió las últimas gestiones en una auténtica carrera contra el reloj. Entre llamadas, correcciones de documentos y la presión constante de LaLiga, el club consiguió completar todas sus operaciones… y además sorprendió con la llegada del serbio Veljko Birmancevic, un fichaje que nadie veía venir y que terminó siendo el gran golpe de la noche.

El Getafe reforzó su delantera con Luis Vázquez, un delantero potente y con carácter competitivo, y con Martín Satriano, un atacante dinámico, intenso y con capacidad para castigar a las defensas al espacio. También se incorporó Zaid Romero, una apuesta trabajada con tiempo, pensada para ampliar recursos ofensivos y fondo de armario.

En defensa, el club añadió solidez y proyección con Sebastián Boselli, un futbolista joven, con personalidad y buen manejo de los duelos, que llega para aumentar la competencia atrás y darle más variantes al entrenador. Su llegada encaja en la idea de construir un bloque duro, intenso y difícil de superar.

Y cuando parecía que el mercado estaba cerrado para los azulones, apareció el nombre que cambió el guion: Veljko Birmancevic. El extremo serbio aporta velocidad, desborde, uno contra uno y llegada al área. Su inscripción se convirtió en un ejercicio de precisión absoluta, porque cualquier error o retraso habría dejado la operación fuera de plazo. El Getafe lo consiguió justo antes del cierre oficial, convirtiéndolo en la incorporación más comentada de la noche.

Para poder inscribir a todos los refuerzos, el club tuvo que liberar espacio. Yvan Neyou salió rumbo al Al-Okhdood, una operación ya prevista y necesaria para ajustar masa salarial y roles dentro del vestuario. También se produjo la salida de Christantus Uche, cuyo traspaso al Crystal Palace dependía de que el club inglés ejecutara la cláusula correspondiente. Ese pago fue clave para que la operación pudiera cerrarse y para que el Getafe ganara margen en su límite salarial.

El Getafe tuvo que lidiar con un control económico extremadamente estricto. LaLiga revisó con lupa las operaciones, especialmente las que afectaban al límite salarial y a la forma de computar las cláusulas y traspasos. El club se vio obligado a ajustar cifras, revisar contratos y afinar cada detalle para cumplir con todos los requisitos. La inscripción de Birmancevic fue el mejor ejemplo: cada minuto contaba y no había espacio para el más mínimo fallo.

El cierre a las 23:59 no dejó margen para errores. A las 00:00, todo estaba cerrado. Y el Getafe logró entrar a tiempo.

El Getafe ha completado un mercado intenso, lleno de tensión y con un final digno de thriller. Ha reforzado defensa y ataque, ha liberado espacio donde era necesario y ha demostrado que, incluso bajo presión máxima y con el reloj en contra, puede moverse con ambición y determinación.

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