La marea roja no se detiene. Tras sellar su clasificación directa como el único representante de Centroamérica para el Mundial de 2026, la Selección de Panamá ha iniciado una fase de preparación de alto voltaje. En una gira histórica por suelo africano y con la mira puesta en un cierre de lujo ante Brasil, los dirigidos por Thomas Christiansen buscan demostrar que su crecimiento no es casualidad.
¡PRIMER ENTRENO EN SUDÁFRICA 🇿🇦!
— FEPAFUT (@fepafut) March 24, 2026
Un total de 18 jugadores dijeron presente hoy en el primer entrenamiento de la selección #PanamáMayor 🇵🇦 en la ciudad de Durban.
📌 Novedad: Primer ensayo con el balón oficial del próximo @FIFAWorldCup 🏆.
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El reto africano: Durban y Ciudad del Cabo
Esta semana, el combinado nacional marcó un hito al pisar territorio sudafricano por primera vez para una serie de dos amistosos contra los «Bafana Bafana». Los encuentros, programados para el 27 de marzo en Durban y el 31 de marzo en Ciudad del Cabo.
Según el propio Christiansen, la elección de Sudáfrica como rival es un movimiento táctico. Panamá debutará en el Mundial el próximo 17 de junio contra Ghana, y el estilo físico y dinámico de los sudafricanos sirve como el simulacro perfecto para lo que enfrentarán en Toronto. Con figuras como Adalberto Carrasquilla liderando la zona medular y el olfato goleador de José Fajardo, el equipo busca pulir la posesión y la resistencia ante transiciones rápidas.
El «Samba» de Brasil en el horizonte
Pero el plato fuerte de la preparación llegará el 31 de mayo, cuando Panamá se mida ante la pentacampeona del mundo, Brasil. Este amistoso representa la prueba de fuego definitiva. Enfrentar a la «Canarinha» semanas antes del debut mundialista permitirá a Christiansen evaluar la solidez defensiva de jugadores como Amir Murillo y el temple del equipo bajo máxima presión.
«No solo queremos participar en el Mundial, queremos competir. Estos partidos nos dan el roce internacional necesario para no intimidarnos ante las potencias».
Estado de forma de un equipo maduro
Panamá llega a esta fase con un estado de forma envidiable. Tras dominar su grupo en las eliminatorias de la Concacaf y superar obstáculos clave ante rivales como Guatemala y El Salvador, el equipo ha mostrado una identidad clara:
- Solidez defensiva: Solo concedieron un gol en la segunda ronda eliminatoria.
- Jerarquía en el medio: Carrasquilla se ha consolidado como el cerebro del equipo, capaz de dictar el ritmo del juego.
- Experiencia acumulada: A diferencia de Rusia 2018, este grupo cuenta con más jugadores en ligas europeas y de la MLS, lo que aporta una madurez táctica.
Camino al grupo de la muerte
El sorteo no fue generoso, pero sí emocionante. Panamá quedó encuadrado en el Grupo B junto a:
- Ghana (17 de junio)
- Croacia (23 de junio)
- Inglaterra (27 de junio)
Con este calendario, los amistosos contra Sudáfrica y Brasil son vitales. El objetivo es claro: llegar al 17 de junio con el ritmo competitivo al máximo para buscar los primeros puntos de su historia en una fase final de la Copa del Mundo.






