Petardo contra Audero: habla el número 1

Inmediatamente después de la reanudación del segundo tiempo de Cremonese-Inter, desde el sector visitante del estadio Giovanni Zini cayó al campo un petardo. En la explosión resultó herido Emil Audero, portero de la Cremonese, quien sufrió una laceración en el muslo y aturdimiento en el oído
Petardo contra Audero: habla el número 1

Al mínuto 49 del partido Cremonese-Inter se produjo el episodio que nunca debería ocurrir en un estadio: un petardo alcanzó a Emil Audero.
El responsable del deplorable gesto es un aficionado del Inter que fue inmediatamente detenido por las fuerzas del orden.
En la explosión el aficionado pirdió tres dedos de la mano.
Antes de la intervención de los agentes, fue agredido por una parte de los aficionados presentes en la grada, quienes temían duras sanciones para el equipo.
El portero chipriota se desplomó sobre el terreno de juego y durante unos tres minutos el partido fue suspendido para permitir la atención médica.
A pesar del gran susto y de las consecuencias —afortunadamente no demasiado graves—, el exjugador del Inter decidió permanecer en el campo y continuar jugando.
De este modo se evitó la suspensión del partido, con el consiguiente 3-0 por incomparecencia a favor de la Cremonese.

La explosión, además de generar mucho miedo sobre el terreno de juego, también molestó a los futbolistas nerazzurri.
Bastoni, el capitán Lautaro y Chivu se dirigieron bajo el sector visitante para intentar calmar las tensiones que se estaban generando desde la grada hacia el campo.
También se pronunció el presidente del club, Marotta.
«Fue un gesto absurdo, una situación que nunca había vivido en tantos años de carrera. Un acto clamoroso de antideportividad».
«Sé que las autoridades están llevando a cabo sus investigaciones —
añadió Marotta—. Puede tratarse de un episodio aislado, pero esperemos. Lo que pensamos nosotros lo piensan todos los aficionados: tenemos el deber de educar y de prevenir estas situaciones. Condenamos este gesto tan grave y damos las gracias a la profesionalidad de Audero, porque gracias a ello el partido pudo llegar a su final».

Al día siguiente del desagradable episodio, volvió a hablar el guardameta de la Cremonese.
«Ante todo, estoy bastante bien. Al menos de cabeza, porque al pensar en lo que pasó me doy cuenta de que las consecuencias podrían haber sido mucho más graves. Pero es algo muy difícil de asimilar. Al final del partido, una vez bajó la adrenalina, se me puso rígido el cuello. Ahora incluso va peor, porque me duele el oído y también tengo la espalda rígida. En los próximos días me haré pruebas para entender si hay algún problema, pero en fin… digamos que podría haber ido mucho peor».

También analizó la situación previa al partido, ya tensa desde el calentamiento.
Bengalas y petardos acompañaron a los equipos hasta su salida al campo y no cesaron, como demuestra el incidente.
«Ya se oían petardos durante el calentamiento. Son cosas que pasan y a las que no presté atención. Por lo general son bengalas que no explotan. Parecía que todo estaba bajo control. Durante el partido estaba concentrado, luego giro la cabeza y veo ese objeto en el suelo cerca de mí. No soy un experto y solo por casualidad me muevo siguiendo la jugada con la mirada. Aun así, estaba intentando llamar la atención del árbitro, di unos pocos pasos y luego ese estallido tremendo» dijo Audero durante la entrevista.

Acerca de la decisión de permanecer en el campo, el chipriota tiene las ideas claras: «La adrenalina, ante todo, me hizo quedarme en el campo. Pero también lo haces porque entiendes la situación y no quieres que termine de esa manera. Dentro de mí no sentía ninguna intención de abandonar. Suspender el partido por un episodio así no me parecía justo. Sabía que podía seguir. Aunque luego pasó algo».

Concluye haciendo un llamado al aficionado responsable del incidente:
«Quisiera preguntarle: ¿por qué? ¿Cuál es tu objetivo: apoyar a tu equipo o causar problemas? ¿Por qué decidiste hacer daño a los demás y a ti mismo? Explícame el sentido de todo esto…».

El alborotador responsable del incidente ocurrido el pasado domingo sigue hospitalizado en el Hospital Maggiore de Cremona.
Constantemente vigilado por agentes de policía, el aficionado permanecerá ingresado debido a las heridas sufridas, que le costaron la pérdida de tres dedos.
Cuando sea dado de alta, será arrestado, aunque su situación aún está bajo investigación.
Seguramente se le impondrá un Daspo.Según las indagaciones, no pertenece a ningún grupo organizado dentro de la afición neriazul.
Formaría parte del Inter Club San Marino.
El propio club, a través de un comunicado oficial, asume la responsabilidad por la presencia de uno de sus socios en Cremona, pero se distancia del acto y lo condena enérgicamente.

El “caso Audero” también fue un tema de discusión por el Ministerio del Interior, adelantando la reunión del Observatorio Nacional sobre Manifestaciones Deportivas.
En las últimas semanas, se habían prohibido los desplazamientos a los aficionados de Roma, Fiorentina, Napoli y Lazio debido a enfrentamientos ocurridos antes de los partidos de sus respectivos clubes.
Se pasa, por tanto, a una línea más dura, además de esperar al juez deportivo, quien sin duda sancionará severamente a la sociedad.

Habló el presidente del Observatorio, Improta: «¿Los acontecimientos en Cremona? Primero esperamos al Juez Deportivo, que decidirá el miércoles, dado que hoy y mañana hay partidos. Mientras tanto, estamos evaluando y reflexionando en base a las noticias que nos llegan desde la Comisaría de Cremona. El sujeto fue identificado y arrestado, pero no es quien perdió tres dedos. No era solo uno lanzando petardos, sino varios. Identificamos y denunciamos quien perdió tres dedos por tenencia de material explosivo, mientras que quien lanzó la bengala a Audero está en proceso de identificación a través del análisis de imágenes por parte de la Comisaría de Cremona. Cada domingo, en todos los estadios, somos testigos de estas manifestaciones salvajes que son muy peligrosas».

Sin embargo, se ha impuesto una primera sanción.
Los aficionados del Inter no podrán participar en los desplazamientos del equipo hasta el 23 de marzo.
Se excluye el desplazamiento —si es que se puede llamar así— con ocasión del derbi contra el Milan programado para el 8 de marzo.

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