Prudencia con Asencio

La gestión de Raúl Asencio se ha convertido en una de las prioridades de Álvaro Arbeloa en este tramo de la temporada. El central no está descartado para el duelo de este fin de semana ante el Valencia en Mestalla, pero en el cuerpo técnico impera la máxima prudencia. Forzar un poco más de la cuenta podría derivar en una lesión de mayor gravedad que incluso pondría en riesgo lo que resta de su curso.

Asencio lleva semanas compitiendo al límite de sus capacidades físicas. Desde hace algo más de un mes, el defensor ha disputado prácticamente todos los partidos pese a arrastrar una contusión en la tibia, consecuencia directa de la acumulación de minutos y de una situación límite en la defensa del Real Madrid. No ha sido una decisión tomada a la ligera, sino una necesidad impuesta por las numerosas bajas en la zaga.

A comienzos de enero, el escenario era especialmente delicado. Asencio era el único central puro disponible en la plantilla, lo que obligó a Xabi Alonso antes, y ahora a Arbeloa, a apoyarse en él de forma continuada. Tras la disputa de la Supercopa, la aparición de Huijsen permitió aliviar ligeramente la carga y evitar soluciones de emergencia como alinear a Carreras o Tchouaméni fuera de posición en el eje de la defensa.

El contexto, sin embargo, ha empezado a cambiar de manera favorable. La recuperación de David Alaba y el regreso de Antonio Rüdiger, previsto para este fin de semana ante el Valencia, abren la puerta a una rotación más lógica y necesaria. Con más efectivos disponibles, el cuerpo técnico considera fundamental dar descanso progresivo a Asencio y permitirle una recuperación completa.

El objetivo es claro, que el central español llegue al cien por cien al tramo decisivo de la temporada. Con LaLiga y la Champions League en plena disputa, Arbeloa no quiere correr riesgos innecesarios con un futbolista que ha demostrado compromiso, resistencia y fiabilidad en el momento más crítico del curso.

Asencio ha cumplido cuando el equipo más lo necesitaba. Ahora, el reto del Real Madrid es protegerlo, dosificarlo y devolverle las mejores condiciones físicas posibles para cuando vuelva a ser imprescindible. Porque forzar hoy podría costar muy caro mañana.

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