En Valdebebas ya se debate una de las grandes preguntas de la próxima era blanca: ¿quién debe completar el tridente del Real Madrid con Vinicius y Mbappé? Si se mira hacia el vestuario, hay hasta 4 opciones para elegir, y cada uno ofrece formas de entener el fútbol muy distintas.
Mastantuono, el novato con cada vez más galones
Franco Mastantuono irrumpe en el Real Madrid como la gran promesa del ataque blanco, sobre todo en la Champions: en sus 4 partidos de 7 posibles, suma 3 titularidades, 210 minutos exactos (52,50 por encuentro), 1 gol marcado con la derecha, 10 tiros totales con 5 entre los tres palos al 50% de precisión y 1 al palo, 71 pases completados de 84 (84,51% de acierto), 3 regates exitosos, 5 faltas cometidas, 6 recibidas, 11 recuperaciones, 32 duelos ganados en 15 (46,88%) y ni una sola tarjeta.
La redención de Brahim
Brahim suma 19 partidos oficiales esta temporada (11 en Liga), 494 minutos totales, 1 gol (0.26/90′) y 2 asistencias (0.51/90′), con 1 amarilla y un perfil de alto regate y conducción interior. En sus últimos minutos, promedia notas cercanas a 5.9, ideal para desatascar partidos con su visión entre líneas. Encaja como mediapunta suplente, liberando espacios para los extremos puros, aunque sus duelos ganados (18 de 45 en Liga) sugieren menos físico para 90 minutos intensos.
Gonzalo, la solución casera
El canterano brilla con 3 goles en 15 partidos de LaLiga (0.20/90′), con 1 de derecha, 1 de izquierda y 1 de cabeza, 5 disparos entre los tres palos y un 57% de duelos ganados (19 de 33). En total, 88 pases al 85% de acierto y solo 1 amarilla, mostrando madurez pese a sus minutos limitados. Su olfato rematador lo hace perfecto como ‘9’ de área para centros de Vinicius y Mbappé, aunque su rol sigue siendo de impacto corto.
Rodrygo, la opción «segura»
Rodrygo lidera la rotación ofensiva con números que reflejan solidez: en LaLiga acumula 17 partidos (6 como titular), 628 minutos, 1 gol, 4 asistencias, 16 disparos y 3 amarillas, destacando en duelos ganados (47 de 92, 51%). En Champions, 3 partidos, 104 minutos, 1 gol, 7 disparos totales y un 55% de duelos ganados, mostrando su impacto en las noches europeas clave. Su rol por derecha permite permutas fluidas con Vinicius y Mbappé, aportando asociación y presión alta sin necesidad de ser el definidor principal.
Rodrygo destaca por su versatilidad inmediata: minutos acumulados (más de 700 entre competiciones), experiencia Champions y capacidad para rotar posiciones sin perder intensidad, algo que Brahim ofrece en ráfagas creativas, Gonzalo en remates puros y Mastantuono en proyección futura. En un Madrid que aspira a todo, su equilibrio táctico (duelos, pases y llegada) lo hace el socio ideal para maximizar a Vinicius y Mbappé.






