El Real Ávila – Rayo Vallecano de Copa del Rey llega con aire fresco, ilusión para unos, escaparate para otros y la posibilidad siempre latente de que salte la sorpresa. Ese espíritu es el que alimenta al Real Ávila, conjunto de Segunda RFEF que espera al Rayo Vallecano con el Municipal Adolfo Suárez lleno hasta la bandera. El choque, declarado de alto riesgo, tendrá un ambiente eminentemente festivo, con un rival dispuesto a exprimir al máximo la magia del torneo. El encuentro comenzará a las 19:00 de este jueves.
No solo el Ávila llegará arropado. Más de 300 rayistas se desplazarán en los escasos 125 kilómetros que separan Madrid de la ciudad castellana, dispuestos a empujar a un equipo que atraviesa un momento delicado. Los de Iñigo Pérez buscan sacudirse el frío que arrastran desde Bratislava, donde cayeron ante el Slovan en Conference League, y del último tropiezo en liga frente al Valencia. Volver a ganar es la gran meta antes de que la temporada pueda empezar a complicarse. El duelo entre Real Ávila y Rayo Vallecano es una cita crucial para los madrileños.
La Copa se presenta como el escenario ideal para rearmarse. Lo demuestra el precedente más cercano, el contundente triunfo ante el Yuncos (1-6), con un Fran Pérez desatado y autor de un hat-trick en apenas cuatro minutos. El extremo apunta a repetir titularidad, aunque el once del técnico sigue envuelto en incógnitas. El partido entre Real Ávila y Rayo Vallecano puede servir para que tengan lugar rotaciones, tantas como permita una enfermería cada vez más concurrida. A las ausencias de Trejo, Nteka y Pedro Díaz se ha añadido Alemão, que arrastra molestias y es duda seria para el encuentro.
Quien sí tiene opciones de entrar en la convocatoria es Pathé Ciss. El senegalés, que todavía debe cumplir un partido más de sanción en liga, no podrá jugar en Cornellà, por lo que este duelo copero se presenta como una oportunidad para que tenga minutos antes del siguiente compromiso doméstico.






