El Real Madrid y el FC Barcelona siempre han presumido de tener una de las mejores canteras del mundo, pero la utilización que hacen de ella es distinta. El Barça ha convertido a sus jóvenes en piezas clave de la primera plantilla, mientras que el club blanco, en muchos casos, los ve triunfar lejos del Santiago Bernabéu.
El Real Madrid, una cantera exportadora
Nombres como Achraf Hakimi, hoy estrella del PSG, o Chema Delgado, asentado en el Stuttgart, muestran cómo la cantera blanca sirve como trampolín para grandes ligas europeas. El Madrid forma, pule y da minutos en categorías inferiores, pero muchas veces no encuentra hueco para ellos en un vestuario cargado de estrellas.
El caso Nico Paz
El argentino es uno de los mejores ejemplos de cómo el Real Madrid gestiona a sus canteranos. Con apenas 20 años, fue traspasado al Como el verano pasado, pero el club blanco se guardó una opción de recompra para no perderle de vista. Y razones no faltan: en lo que va de temporada ya suma 4 partidos, 2 goles y 3 asistencias, cifras que confirman su impacto inmediato en el fútbol de élite. Su zurda marca diferencias y su capacidad para aparecer en zonas decisivas recuerda por qué fue uno de los favoritos de Valdebebas. Lo más probable es que el Madrid ejerza esa cláusula y lo reincorpore a su plantilla la próxima temporada, cerrando un círculo que muchos ven como inevitable.
Nico Paz goal against Genoa 💪🔵#nicopaz #ComoGenoa #argentina pic.twitter.com/PzqKSBGjGV
— Como1907 (@Como_1907) September 16, 2025
Dos modelos enfrentados
El Barcelona presume de Cubarsí, Balde o Lamine Yamal como estandartes de la cantera en el primer equipo. Y no es para menos, después del nivel que están dando con la edad que tienen.
Lamine con la nueva equipación es algo único 👑 pic.twitter.com/4RpMpKE9gq
— FC Barcelona (@FCBarcelona_es) August 22, 2025
El Madrid, en cambio, apuesta por dar salida a sus talentos si no pueden tener minutos inmediatos, apostando por cesiones o ventas con opción de recompra, con casos como los antes mencionados con Chema García o Nico Paz. Dos modelos que reflejan filosofías opuestas, pero igualmente efectivas.






