El Real Madrid visitó Balaídos con un precedente reciente muy favorable. En sus once últimas visitas ligueras al Celta de Vigo, el conjunto blanco logró diez victorias y un empate, una racha que evidenció el dominio madridista en el estadio gallego durante la última década.
Un estadio históricamente complicado… pero no últimamente
Durante muchos años, Balaídos fue un campo incómodo para el Real Madrid. Sin embargo, la dinámica cambió claramente en la última década. El equipo blanco encadenó resultados muy positivos en Vigo, donde consiguió sumar diez triunfos en sus once últimos partidos de Liga.
El único encuentro en el que no logró la victoria terminó en empate, lo que dejó un balance casi perfecto para los madridistas en este periodo.
El Celta no gana en Liga desde 2014
La última vez que el Celta de Vigo consiguió derrotar al Real Madrid en Balaídos en un partido de LaLiga fue en 2014. Desde entonces, el conjunto gallego no ha podido volver a imponerse al equipo blanco en su estadio en competición liguera.
Las 11 últimas visitas en Liga del Real Madrid a Balaídos se han saldado con un balance de:
— Miguel Ángel Díaz (@miguelitocope) March 6, 2026
1️⃣0️⃣ victorias;
1️⃣ empate.
La última victoria del Celta en Liga fue en 2014.
Esta estadística reflejó la superioridad del Real Madrid en sus últimas visitas a Vigo, donde consiguió convertir Balaídos en un campo especialmente favorable en los últimos años.
Un precedente que pesa antes de cada visita
Cada nuevo enfrentamiento entre ambos equipos en Balaídos llega acompañado de esta tendencia reciente. El Real Madrid ha demostrado una gran capacidad para competir en Vigo, manteniendo una racha de resultados que se ha prolongado durante más de una década.
Con diez victorias y un empate en once partidos, el balance dejó claro que el conjunto blanco ha sabido manejar con eficacia uno de los desplazamientos que históricamente más complicaciones generaba en el calendario.






