La Real Sociedad salió del Santiago Bernabéu con la sensación de haber competido, pero sin premio. Ante el Real Madrid, los donostiarras firmaron fases de buen fútbol y control, aunque volvieron a evidenciar el déficit que les está penalizando esta temporada: la falta de eficacia en momentos clave.
Buen plan, mismo desenlace
La Real no se encerró ni renunció al balón. Por momentos, incluso incomodó al conjunto blanco. Sin embargo, cuando el partido exigió contundencia —ya fuera para cerrar espacios o transformar ocasiones— el equipo volvió a quedarse a medio camino.
Ante rivales de máxima exigencia, ese margen de error se paga caro.
La diferencia está en las áreas
Mientras el Madrid optimizó sus llegadas, la Real dejó escapar oportunidades claras. El contraste refleja el punto exacto donde se encuentra el proyecto: competitivo, reconocible, pero todavía lejos de la élite en términos de eficacia.
La lectura es clara: el equipo sabe competir en escenarios grandes, pero necesita dar el salto definitivo si quiere consolidarse como aspirante real a puestos europeos.
¿Paso adelante o techo competitivo?
La derrota abre un debate inevitable: ¿está la Real preparada para dar el salto cualitativo definitivo o aún le falta experiencia y colmillo en citas de alto voltaje? El calendario no da tregua y el margen para lamentaciones es mínimo.
Lo cierto es que el equipo dejó detalles positivos, pero también una conclusión evidente: competir no basta si no se traduce en puntos.
“No hemos estado a nuestro mejor nivel”.
— Real Sociedad Fútbol (@RealSociedad) February 14, 2026
🎙️ Declaraciones de Zubeldia y Aihen. pic.twitter.com/epCwOyvIqj






