Rodrygo encuentra un rayo de esperanza en la selección brasileña

El brasileño apenas suma minutos en el Bernabéu pero mantiene su estatus de intocable con la Canarinha
Rodrygo con Brasil / Vía X: @CBF_Futebol

En el fútbol moderno, donde los números lo son todo y la meritocracia se predica por encima de todo, existe una anomalía que desafía toda lógica: Rodrygo Goes. El extremo brasileño, relegado al banquillo en el Real Madrid de Xabi Alonso esta temporada, continúa siendo una pieza inamovible en las convocatorias de Carlo Ancelotti para la selección brasileña. ¿Magia? ¿Favoritismo? ¿O simplemente fútbol de élite que escapa a las estadísticas?

Los datos en liga son contundentes y desconcertantes a partes iguales. Rodrygo ha disputado apenas 2 partidos como titular en lo que va de temporada con el Real Madrid, acumulando 255 minutos sobre el césped. El dorsal 11 merengue no ha anotado ningún gol ni ha aportado ninguna asistencia, estadísticas que le sitúan lejos de ser un futbolista clave. Estos números palidecen frente a las cifras de compañeros como Vinícius Jr., Mbappé, Brahim o incluso Franco Mastantuono, quienes le han arrebatado protagonismo en el once de Xabi Alonso. Sin embargo, cada vez que Ancelotti anuncia la lista de Brasil, el nombre del paulista aparece como si de un patrón se tratara.

Ancelotti, lejos de inmutarse, tiene sus razones. Con la selección brasileña, Rodrygo ha disputado 8 de los últimos 10 encuentros, marcando 2 goles cruciales en las eliminatorias sudamericanas y ofreciendo un rendimiento sensiblemente superior al exhibido en el Santiago Bernabéu.

El verdadero enigma reside en la polivalencia táctica que Rodrygo ofrece a la Canarinha. Mientras en el Madrid se ha convertido en una pieza de recambio, en Brasil es el comodín perfecto: puede jugar por ambas bandas, actuar como mediapunta e incluso cubrir el centro del ataque cuando Ancelotti necesita rotar a sus delanteros. En 42 internacionalidades, el brasileño ha contribuido directamente a 18 goles (11 tantos y 7 asistencias), unas cifras que justifican la confianza ciega del seleccionador.

Pero hay más. Fuentes cercanas a la selección brasileña revelan que Rodrygo es uno de los jugadores más valorados en el vestuario por su profesionalidad y compromiso, cualidades que pesan tanto o más que los minutos disputados. Su capacidad para rendir sin continuidad, su mentalidad competitiva y su conexión química con Vinícius Jr. conforman un triángulo de factores que Ancelotti no está dispuesto a romper.

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