El Real Madrid partió este martes hacia Atenas para enfrentarse al Olympiacos con dos ausencias que dejaban la línea defensiva en estado crítico. Tanto Antonio Rüdiger como Dean Huijsen se quedaron en Madrid por distintos problemas físicos que condicionaron no solo su participación en la cita europea, sino también su disponibilidad para el partido de LaLiga de este fin de semana ante el Girona.
El objetivo de Rüdiger será reaparecer ante el Girona
El caso de Antonio Rüdiger empieza a generar preocupación moderada dentro del club. El central alemán lleva varios meses arrastrando una lesión y, aunque en los últimos días se había mostrado optimismo respecto a su reaparición, pareciendo así que haría las maletas para regresar a una convocatoria con el equipo, finalmente no viajó a Atenas. La previsión inicial apuntaba a que pudiese tener minutos frente al Olympiacos, pero el cuerpo técnico decidió no asumir riesgos y aplazar su regreso para confiar en una recuperación al cien por cien.
Desde el club insisten en que se trata de una cuestión de prudencia. Las sensaciones del jugador cada vez son más estables y se prefiere esperar a que complete una sesión completa sin molestias antes de darle el alta competitiva. La previsión es que mañana vuelva a intentarlo en Valdebebas y si el alemán consigue realizar la sesión de entrenamiento con normalidad, podría entrar en la convocatoria para el encuentro de LaLiga del domingo.
Huijsen es duda, entre hoy y mañana se tomará una decisión
La sorpresa llegó el mismo martes, horas antes del viaje dejando a Xabi Alonso con Raúl Asencio como el único central puro disponible, y por ello Álvaro Carreras se vio obligado a acompañarlo en El Pireo. Todo como consecuencia de que Dean Huijsen sufrió una sobrecarga en el muslo izquierdo durante la sesión preparatoria y quedó descartado automáticamente para viajar a Atenas. El joven central, que venía ganando protagonismo en los últimos compromisos, incluso anotando su primer tanto ante el Elche, pasaba a ser duda seria también para el duelo ante el Girona.
El cuerpo médico evaluará su evolución en las próximas 24 y 48 horas. Una de las claves será ver si mañana puede ejercitarse con el resto del grupo o si continúa trabajando en solitario. De su respuesta en los primeros minutos de la sesión dependerá buena parte de las posibilidades de que pueda entrar en la citación del domingo.






