El fichaje estrella del Feyenoord, Raheem Sterling, ha provocado un movimiento logístico sin precedentes en el club de Róterdam que ha levantado las críticas en los Países Bajos. Ante la demora en la obtención de su permiso de trabajo tras abandonar el Chelsea, el extremo inglés tiene legalmente prohibido ejercitarse en suelo neerlandés. Para solucionar este bloqueo, su nuevo técnico, Robin van Persie, ha tomado una decisión radical: trasladar los entrenamientos del primer equipo al extranjero, concretamente a Bélgica.
Sterling, duramente criticado
«Nos vamos fuera un par de días. No es que nos vayamos a México, pero entrenaremos en el extranjero para que Raheem pueda participar», explicó Van Persie tras la reciente victoria ante el Go Ahead Eagles. El técnico defiende que esta medida no solo sirve para integrar al delantero, que lleva seis meses sin jugar, sino también para fortalecer la cohesión del grupo en un momento crítico de la temporada.
‘I just had a very good feeling’ 😍
— Feyenoord Rotterdam (@Feyenoord) February 13, 2026
First interview w/ Raheem Sterling:
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Sin embargo, la maniobra ha generado muchas críticas en la prensa local. Periodistas como Valentijn Driessen han calificado la estrategia de «eludir deliberadamente la legislación», asegurando que la brújula moral del club está «desalineada» al buscar vacíos legales para saltarse los protocolos migratorios que afectan a cualquier trabajador extracomunitario tras el Brexit.
Desde el club insisten en que la medida es legal y necesaria para que Sterling recupere la forma física cuanto antes. El objetivo es que el internacional inglés esté disponible para el debut oficial este mismo domingo contra el Telstar, aunque Van Persie ya ha advertido que su puesta a punto será gradual. Mientras tanto, el Feyenoord seguirá preparando su próximo compromiso fuera del país en un intento por «rescatar» a su nueva estrella del laberinto burocrático.






