Marc-André ter Stegen ha dejado atrás definitivamente su lesión lumbar y ya trabaja con normalidad junto al resto de sus compañeros. El guardameta alemán fue operado a finales de julio y ha estado más de cuatro meses fuera de la dinámica competitiva, pero desde principios de diciembre se entrena al mismo ritmo que Joan García y Szczesny. El paso definitivo llegó con el alta médica y su regreso a las convocatorias con el Barcelona, cerrando una de las ausencias más prolongadas del vestuario azulgrana en los últimos cursos.
El portero ya estuvo disponible para el encuentro de Champions ante el Eintracht de Frankfurt y todo apunta a que volverá a entrar en la lista este sábado frente a Osasuna. Ter Stegen vuelve a sentirse futbolista tras una etapa que, además de por la lesión, estuvo influenciada por la tensión con la afición y la incertidumbre sobre su rol de capitán.
Flick mantiene claro el orden bajo palos
Pese al regreso del capitán, Hansi Flick ha sido tajante. “Me alegro de tener a Ter Stegen de vuelta, pero está claro, Joan García seguirá siendo el portero titular”, repitió el técnico alemán en sala de prensa. El exguardameta del Espanyol se ha consolidado como titular tanto en LaLiga como en la Champions, mientras que Szczesny ha cumplido como alternativa fiable. El retorno de Ter Stegen no altera, al menos por ahora, ese orden jerárquico en la portería.
El escenario inmediato deja al alemán en una posición incómoda. Recuperado físicamente, pero sin minutos garantizados, deberá decidir si acepta un rol secundario o busca una salida que le permita competir con regularidad. Flick ya avisó que la Copa del Rey, con el partido ante el Guadalajara, puede ser clave para definir quién ocupa el papel de segundo portero.
Un contexto contractual y deportivo complejo
La situación de Ter Stegen va más allá del césped. Tiene contrato hasta 2028, es uno de los salarios más altos de la plantilla y llega a un año clave pensando en el Mundial de 2026, ahora que Manuel Neuer ha dejado la selección alemana. Julian Nagelsmann dejó claro que, para ir al Mundial, el jugador debe competir con regularidad, algo que hoy el Barça no le garantiza.
En el club asumen que una venta en enero es prácticamente imposible, tanto por su ficha como por su reciente historial de lesiones. La opción que se valora es una cesión, incluso asumiendo parte del salario, con la idea de que el portero recupere continuidad y valor de mercado. La pelota está en el tejado del propio Ter Stegen, que deberá decidir si prioriza seguir ligado al Barça o relanzar su carrera lejos del Camp Nou.
Osasuna, primer termómetro del regreso
El duelo ante Osasuna será el siguiente punto de referencia. Si entra en la convocatoria, el alemán dará un nuevo paso en su regreso competitivo, aunque todo apunta a que Joan García seguirá bajo palos. Para Ter Stegen, cada semana cuenta, necesita ritmo, minutos y certezas en un momento decisivo de su carrera.
Su vuelta cierra una etapa marcada por lesiones, los conflictos internos y la pérdida de protagonismo, pero ahora comienza otra, igual de exigente, en la que deberá decidir su futuro inmediato mientras el Barça avanza con una portería que ya no gira exclusivamente a su alrededor.






