Un refugio para béticos en Madrid: «Cada persona trae su historia»

La Peña Bética Madrid en Verdiblanco nació hace tres años, tiene más de cien socios y "parece la pequeña Sevilla" en la capital

La Peña Bética Madrid en Verdiblanco surgió en 2022 de un impulso claro: “No estábamos contentos con la peña en donde estábamos”. Juanma, el presidente de la peña, recuerda cómo cuatro socios decidieron iniciar un proyecto propio, más activo en redes sociales y abierto a los béticos que llegaban a Madrid.

Ese espíritu comunitario marcaría el camino desde el primer día. Ropero, una de las manos derechas de Juanma, lo resume con emoción: “Cada persona que entra por la puerta trae su historia con el Betis detrás”. Y con ese cruce de biografías nació un espacio que no quería ser “un bar para ver al Betis y cada uno a su casa”, sino “una familia verdiblanca”. Tres años después, suman ya 104 socios y siguen creciendo.

La actividad de la peña va mucho más allá del fútbol. Juanma destaca que organizan tertulias internacionales porque “hablamos con gente en Cuba, en Hungría, de un montón de países”. También se coordinan donaciones de sangre y planes comunitarios tan espontáneos como “ir varios al Rastro con las camisetas del Betis”, explican los dirigentes.

La convivencia genera lazos fuertes: “Siempre estamos haciendo cosas, es una familia y aquí nos reunimos no solo para ver al Betis”. Por eso ya preparan escapadas, convivencias y nuevas actividades en cuanto el tiempo se lo permite. La organización interna es flexible y lo importante es sumar. Como explica Ropero: “Lo hacemos de manera altruista, todo se abre a los socios y siempre hay quienes están deseando ayudar”.

La peña mantiene una intensa actividad viajera: Bélgica, Italia, Praga o cualquier país “exótico” que toque en Europa League. “Buscamos el país más raro y allá que vamos”, dice Ropero mientras ríe. La experiencia une aún más: “Convivir en el día a día te acerca más a los socios”, recuerda Juanma. La pasión se multiplica en los derbis: “Eso hay que estar aquí para verlo”. Preparan previas multitudinarias, comidas y reuniones desde la mañana. Ropero lo resume con una imagen que podría ser un titular en sí misma: “Esto parece la pequeña Sevilla”.

Juanma es directo: “Este año es el mejor equipo que ha tenido el Betis en su historia”. Confía en que el conjunto pueda llegar lejos tanto en Liga como en Europa. Ropero coincide, destacando la profundidad de plantilla: “En cualquier partido miras al banquillo y tienes opciones”. Y señala especialmente la aportación de jugadores como Lo Celso o Fornals. Sobre el entrenador, no dudan: “Pellegrini ahora mismo es el mejor entrenador que ha tenido en la historia del Betis”. Ambos creen que su renovación es cuestión de tiempo.

Los dos dirigentes tienen claro quién representa el porvenir del club: “Pablo García es el futuro del Betis y en cuanto destaque un poquito más va a venir la Premier”. También analizan la llegada de Riquelme y su adaptación: “Calidad tiene un montón y va a aprender nada más que de Isco”. Pero la esencia siempre es el sentimiento.

Si deben elegir un instante único, Juanma asegura visiblemente emocionado: “La final de la Conference que vivimos aquí ha sido el momento más bonito, duro y especial”. Ropero añade otro recuerdo imborrable: “Ver a gente que llevaba veintitantos años sin pisar el campo del Betis llorando al entrar”. Son momentos que justifican todo el trabajo detrás de la peña.

En Madrid, ser bético no es sencillo: “Aquí en el día a día se vive mucho menos”, confiesa Ropero. Por eso la peña funciona como refugio para generaciones enteras. Su socio más joven es, como revela Ropero, “mi sobrino que es más chico que la peña en sí, tiene un poco más de dos añitos”. Un pequeño que fue inscrito el mismo día de su nacimiento y ya forma parte de la familia verdiblanca.

Al otro extremo está la socia de más edad: “La yaya puede que tenga cerca de 80”. Un símbolo dentro del grupo, acompañada por tres generaciones de su familia, incluida una hija que “ahora es la más bética de la peña” pese a que antes “no le gustaba el fútbol”.

Por último, Juanma resume su deseo para lo que viene: “Que el niño que es del Betis no pierda la idea en ningún momento”. Porque, para ellos, la peña es mucho más que un lugar. Es un hogar. Y cuando llega la pregunta final —qué palabra define a la Peña Bética Madrid en Verdiblanco— ambos responden al unísono: “Familia”.

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