El Atlético de Madrid venció al Deportivo de La Coruña (0-1) en Copa del Rey para acceder a cuartos de final, pero la actuación de Álex Baena volvió a quedar condicionada por la falta de continuidad y ritmo competitivo. El internacional español, que ha sufrido varios contratiempos físicos en lo que va de temporada, no logró marcar diferencias en su visita a Riazor.
Baena fue titular y disputó 58 minutos en los que pasó prácticamente desapercibido. Aunque intentó participar en el juego, el internacional español no ofreció su mejor versión. Tan solo ganó dos de once duelos disputados, registró 16 pérdidas y ninguno de sus cinco centros encontró a un receptor.
Comienza el segundo tiempo 👊 pic.twitter.com/E9EVpdfUj3
— Atlético de Madrid (@Atleti) January 13, 2026
Con Pablo Barrios ausente, el conjunto de Simeone necesitaba un futbolista que ofreciera presencia constante entre líneas, pero Baena no logró encontrar espacios ni una zona de influencia clara. Intentó internadas desde la izquierda, aunque sin continuidad ni participación determinante.
Su situación en la banda pudo contribuir a su menor rendimiento al reducir el espacio creativo del futbolista. Y es que al utilizar un posicionamiento más ancho, se reduce más esa participación en combinaciones interiores y espacios entre líneas.
Inicio atropellado
La falta de continuidad del español no responde a una cuestión de confianza por parte de Simeone, sino a los problemas físicos. Desde el inicio de la temporada ha pasado por dos lesiones y una apendicitis, apartándolo de la dinámica del grupo. En total, se ha perdido diez partidos, entre ellos ocho correspondientes a LaLiga, dos de Champions League y uno de Copa del Rey.
Llegado el pasado verano como uno de los fichajes ilusionantes del Atlético de Madrid, Baena puede aportar creatividad y visión cuando alcanza su mejor versión. Sin embargo, esta vez, no pudo desplegar ese fútbol ni marcar diferencias en Riazor donde se le vio bastante impreciso.






