Venezuela inició con buen pie la era Vizcarrondo al remontar y golear cuatro a uno a Trinidad y Tobago, un amistoso que comenzó cuesta arriba pero que terminó mostrando la mejor versión de una Vinotinto ambiciosa, dinámica y liderada por los dobletes de Delvin Alfonzo y Salomón Rondón.
Un inicio frío en el estreno internacional de la era Vizcarrondo
La Vinotinto abrió su participación en las FIFA Series 2026 en un escenario poco habitual: el Estadio Pakhtakor Markaziy de Taskent, donde comenzó oficialmente el nuevo ciclo bajo el mando de Oswaldo Vizcarrondo, recientemente ratificado como seleccionador absoluto. El técnico venezolano, que llega con la intención declarada de probar variantes, rotar piezas y consolidar una idea de juego más dinámica, afrontaba su primera prueba ante un rival caribeño siempre incómodo.
La primera mitad reflejó precisamente ese proceso de ajuste. Venezuela controló la posesión, pero sin profundidad ni claridad en los últimos metros. Trinidad y Tobago, ordenado y paciente, cerró espacios y esperó su momento. El resultado fue un tramo inicial sin goles, con más intención que precisión por parte de la Vinotinto.
El golpe trinitense y la reacción que cambió el partido
El segundo tiempo arrancó con un giro inesperado. Trinidad y Tobago aprovechó un balón suelto en segunda línea para adelantarse en el marcador en el minuto cincuenta y uno, un tanto que silenció momentáneamente a la delegación venezolana y obligó al equipo de Vizcarrondo a acelerar el paso.
La respuesta, sin embargo, fue inmediata y contundente. Diez minutos después, Delvin Alfonzo apareció para empatar tras una jugada bien elaborada por la banda, un gol que no solo igualó el marcador, sino que encendió el motor ofensivo de la Vinotinto. El propio Alfonzo volvió a ser protagonista en el minuto sesenta y siete, esta vez con un remate firme que completó la remontada y confirmó su gran noche.
Rondón impone jerarquía en el tramo final
Con el marcador a favor y Trinidad y Tobago obligado a adelantar líneas, Venezuela encontró espacios para golpear con mayor comodidad. Allí emergió la figura de Salomón Rondón, uno de los líderes recuperados para este nuevo ciclo. El delantero marcó el tercero en el minuto ochenta y uno con una definición propia de su experiencia, y apenas tres minutos más tarde volvió a anotar para sellar el 4-1 definitivo, demostrando que sigue siendo un referente indispensable en el ataque venezolano.
⏱️ 84' – ¡GOOOOOOOOLAAAAAAAAAAZOOOOOOOOOOOOOOO!
— La Vinotinto (@SeleVinotinto) March 27, 2026
¡DOBLETE PARA EL GLADIADOR! ¡José Salomón Rondón define tras una muy buena asistencia de Carlos Sosa! 👏🏼
Venezuela 4-1 Trinidad y Tobago #SiempreVinotinto 🇻🇪 pic.twitter.com/e6o7aM9Jom
Una victoria que alimenta la ilusión del nuevo proyecto
Más allá del carácter amistoso del encuentro, el triunfo deja señales alentadoras para la Vinotinto. Vizcarrondo busca construir un equipo equilibrado entre jerarquía y juventud, y este partido ofreció destellos de lo que pretende: presión alta en ciertos tramos, amplitud por bandas, participación activa de los laterales y una apuesta por futbolistas emergentes que respondieron con personalidad.
El doblete de Alfonzo, la contundencia de Rondón y la capacidad de reacción del grupo son elementos que fortalecen el optimismo en esta etapa inicial. El camino recién comienza, pero la Vinotinto ya mostró que tiene argumentos para crecer bajo la conducción de Vizcarrondo.






