El Alavés-Real Sociedad de Copa del Rey quedó marcado por una acción que fue mucho más que una simple decisión arbitral. El penalti señalado en el minuto 62 a favor del conjunto babazorro, revisado por el VAR y detenido por Álex Remiro, alteró por completo el desarrollo del encuentro y terminó inclinando la eliminatoria hacia el lado txuri-urdin.
Una decisión que encendió el debate
La jugada nació de un agarrón de Duje Ćaleta-Car sobre Toni Martínez dentro del área. El VAR intervino y el colegiado terminó señalando penalti tras apreciar una sujeción que incluso levantó la camiseta del delantero del Alavés. El contacto existió, pero la interpretación generó polémica inmediata.
Algunos sectores calificaron la acción como “surrealista”, cuestionando el criterio aplicado en una disputa breve y habitual dentro del área. Más que apagar la controversia, la revisión arbitral la amplificó.
Once metros, máxima responsabilidad
Con el estadio en ebullición y la posibilidad de abrir una brecha decisiva en el marcador, Toni Martínez asumió la responsabilidad desde los once metros. Era una oportunidad de oro para el Alavés en plena segunda mitad y en el tramo más delicado del partido.
Sin embargo, el disparo no encontró la red. Álex Remiro adivinó la intención y detuvo el penalti, firmando una de las acciones más determinantes del encuentro.
✨ Aquí empezó la remontada.
— Real Sociedad Fútbol (@RealSociedad) February 5, 2026
Cuando más lo necesitábamos, apareció Remi. 🧤 pic.twitter.com/EVuGrdfpDT
La parada que cambió el ánimo
La intervención del guardameta txuri-urdin tuvo un efecto inmediato. No fue solo una acción defensiva, sino un golpe psicológico que alteró el estado emocional de ambos equipos.
El Alavés pasó de la confianza a la duda, perdió claridad y bajó el ritmo en un momento en el que el partido pedía temple. La Real Sociedad, por el contrario, interpretó la parada como una señal para dar un paso al frente.
Del equilibrio a la inclinación
A partir de ese instante, el partido dejó de ser simétrico. La Real ganó metros, controló los tiempos y empezó a imponer su madurez competitiva, mientras el Alavés se fue diluyendo, lastrado por la ocasión perdida.
El penalti no solo marcó el desarrollo del encuentro: rompió el equilibrio del derbi. Lo que pudo ser una ventaja clave para el conjunto local terminó convirtiéndose en el impulso definitivo para una Real Sociedad que supo castigar el error y cerrar la eliminatoria.
🧤 Dos grandes culpables de que estemos en semifinales. Vaya 𝐩𝐨𝐫𝐭𝐞𝐫𝐚𝐳𝐨𝐬. pic.twitter.com/tjJwe1TGej
— Real Sociedad Fútbol (@RealSociedad) February 4, 2026






