Vinicius decide en Da Luz y el Real Madrid golpea primero

Un golazo del brasileño da ventaja al Real Madrid en Lisboa en una noche marcada por un grave episodio de insultos racistas que activó el protocolo y encendió el partido
Vini celebrando el gol contra el Benfica / Via: X @realmadrid


El Real Madrid se llevó una victoria importante de Da Luz al imponerse por 0-1 al Benfica en el partido de ida, gracias a un gol de Vinicius al inicio del segundo tiempo, en un encuentro marcado por múltiples interrupciones. El tanto del brasileño dio paso a un largo parón de cerca de diez minutos después de que el propio Vinicius denunciara insultos racistas.

El partido se reanudó en un ambiente muy tenso, con un Benfica volcado y un Real Madrid obligado a gestionar la ventaja en un tramo final prolongado, con doce minutos de añadido, y la expulsión de José Mourinho, que no podrá sentarse en el banquillo del Santiago Bernabéu en el partido de vuelta.

Pese al dominio territorial y las ocasiones generadas por el equipo blanco, el marcador no se movió y la eliminatoria queda abierta. La resolución llegará el próximo miércoles en el Santiago Bernabéu, donde se decidirá el pase a la siguiente ronda.

El partido arrancó con un Benfica intenso y decidido a incomodar al Real Madrid desde el primer balón, presionando alto y obligando a los blancos a jugar incómodos en la salida. Los portugueses avisaron primero con llegadas laterales y disparos lejanos, incluido un remate peligroso de Aursnes que obligó a Courtois a firmar una intervención extraordinaria.

El Madrid fue creciendo con el paso de los minutos, encontrando espacios a través de Vinicius y Mbappé, aunque sin precisión en los metros finales. El brasileño desperdició una ocasión clara dentro del área. El francés lo intentó varias veces, primero con disparos desviados y después con remates que encontraron siempre la respuesta de un Trubin decisivo. Arda Güler empezó a ganar protagonismo entre líneas y también obligó al portero del Benfica a lucirse con una gran parada desde la frontal.

En el tramo final, el dominio madridista fue más evidente. Una asistencia magnífica de Trent permitió a Valverde servir atrás para Vinicius, que no acertó en la definición. Mbappé rozó el gol hasta en tres ocasiones consecutivas, dos de ellas desbaratadas por un Trubin imperial y otra que se marchó por centímetros. El Real Madrid encerró al Benfica en su área, acumuló llegadas y sensaciones, pero se marchó al descanso con 0-0, castigado por la falta de acierto y sostenido el rival por su guardameta.

El Real Madrid no tardó en transformar su superioridad en ventaja. Nada más reanudarse el encuentro, Mbappé condujo una transición rápida y cedió a Vinicius, que armó un disparo perfecto a la escuadra larga para firmar un golazo y adelantar a los blancos. El 0-1 encendió el partido y desató una secuencia caótica. Vinicius celebró señalándose el nombre, se produjo un enfrentamiento con Prestianni y, segundos después, el brasileño denunció insultos racistas del jugador del Benfica. El árbitro activó el protocolo y el partido se detuvo mientras los jugadores del Real Madrid se marchaban momentáneamente del campo. El juego se reanudó, pero el ambiente quedó completamente enrarecido.

Con el balón, el Madrid siguió mandando. Tchouaméni firmó una actuación dominante, multiplicándose en la recuperación y sosteniendo al equipo en los momentos de mayor tensión. Vinicius siguió siendo el principal foco ofensivo, obligando una y otra vez a Trubin a intervenir, mientras Mbappé fijaba defensas y generaba espacios. El Benfica, empujado por su estadio, acumuló centros y acciones a balón parado.

El tramo final fue interminable. Hubo tarjetas, protestas constantes y la expulsión de Mourinho tras ver la doble amarilla por sus protestas. Se añadieron doce minutos, volaron objetos desde la grada y el Benfica lo intentó con más corazón que claridad. El Real Madrid enfrió el partido con posesión y oficio hasta que el pitido final confirmó una victoria sufrida, valiosa y cargada de significado.

El Madrid se marcha de Lisboa con ventaja y con la eliminatoria abierta, pero también con la certeza de que el fútbol volvió a quedar en segundo plano por un episodio que nunca debería repetirse. Vinicius marcó el gol decisivo y volvió a ser protagonista absoluto, dentro y fuera del campo.

Compartir:

Últimas Noticias

Opiniones