El Athletic estará casi un mes sin competir

El parón de selecciones y el partido suspendido ante el Rayo Vallecano deja un total de 28 días a los jugadores de Terzic sin competición oficial

Viaje en vano para el Athletic Club. Y no es el primero de la temporada. Los jugadores de Edin Terzic se desplazaron el pasado sábado a disputar la octava jornada de La Liga a Madrid. Tras un extenso parón de selecciones de tres semanas de duración, la expedición rojiblanca viajaba hasta Vallecas con la ilusión de volver a la competición doméstica.

Más aún, los bilbaínos llegaban con un exceso de ganas a la cita por la amplia espera durante este tiempo y por los resultados obtenidos en los dos últimos encuentros en los que no pudieron pasar del empate tanto ante Elche CF como Deportivo Alavés. Saldo escaso teniendo en cuenta los objetivos europeos que se ha marcado el club para la actual campaña y el factor localía que presentaban en ambos encuentros.

Desde ese último derbi ante los babazorros, el pasado 19 de septiembre, el trabajo no ha cesado en Lezama. Los pupilos de Terzic han continuado trabajando en las instalaciones del club con entrenamientos y partidos internos con el afán de seguir trabajando en la idea futbolística del técnico alemán y para no perder el ritmo competitivo. Además, el viernes 2 de octubre se disputó la Euskal Herria Txapela en Anoeta frente a la Real Sociedad. Partido que se saldó con la victoria del Athletic por 0-1 en un encuentro en el que jugadores menos habituales tuvieron participación y dejaron buenas sensaciones en busca de su oportunidad.

La visita de los vizcaínos a Vallecas siempre es especial. El hermanamiento entre aficiones es un hecho y es habitual que gran cantidad de aficionados zurigorris se entremezclen por las gradas del estadio rayista para disfrutar de un buen ambiente futbolero. En este caso, el partido era más especial si cabe, dado que la franja volvía a disputar un partido liguero en su estadio 146 días después. Durante este inicio de competición, los de Beñat San José se han visto obligados a disputar sus partidos como locales en el estadio de Butarque a consecuencia de las malas condiciones que presentaba el estadio de Vallecas.

Para la fecha estaba prevista una protesta por parte de la grada en contra de su presidente, Raúl Martín Presa. Queja para mostrar su disconformidad con la gestión del club que está haciendo el mandatario del Rayo y que tuvo su punto álgido en el minuto trece del partido.

Desde las gradas del estadio fueron arrojados centenares de aviones de papel y pelotitas de goma que obligaron a parar el partido al colegiado hasta en tres ocasiones. Finalmente, se concretó la suspensión del encuentro. Parece ser que tanto Rayo como Athletic solicitaron la reanudación del encuentro para el día siguiente, pero la posibilidad fue descartada por la policía, argumentando que no podían garantizar la seguridad del evento.

Por ello, toda la expedición del Athletic tuvo que regresar a Bilbao sin haberse disputado el partido. Situación que han tenido que vivir por segunda vez esta temporada. La otra, concretamente el 16 de septiembre, cuando las fuertes lluvias obligaron también a suspender el partido que el Athletic iba a disputar ante el Levante UD en el Ciutat.

Este cambio de planes va a dejar al equipo hasta un total de 28 días sin competición oficial. Una cuantía mayúscula atendiendo a las alturas de competición en las que nos encontramos. En ocho jornadas de competición, los bilbaínos cuentan con dos jornadas menos que el resto de sus rivales. Contexto que dificulta ubicar en qué momento se encuentra el proyecto de Terzic y que ha visto nuevamente tirado por la borda todo el trabajo específico realizado para afrontar el encuentro.

Además, por delante tiene un calendario apretadísimo, donde tendrá que jugar un total de cinco partidos en 15 días. Una carga competitiva enorme que choca de manera directa con el parón de casi un mes que van a tener los jugadores.

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