Tras caer ante el Celta de Vigo en la jornada de domingo, el Club Atlético Osasuna afronta esta semana la vuelta de la Copa del Rey. El equipo navarro se mide este miércoles en Palma de Mallorca al Sant Jordi. Este club fue fundado en 1974 y actualmente milita en la División de Honor de las Islas Baleares. Tras disputar seis jornadas ocupa el décimo puesto de la tabla de clasificación. Su liga la lidera por el momento el Andratx B, con 18 puntos en el casillero.
Habitualmente el CD Sant Jordi disputa sus partidos en el Estadi Municipal de Sant Jordi, pero de cara a esta eliminatoria frente a Osasuna, los baleares jugarán de locales en Son Malferit, propiedad del Atlético Baleares. Su estadio no cumple con las condiciones mínimas que exige la RFEF para albergar el partido. Para Osasuna, este partido servirá para probar a canteranos del Promesas y dar minutos a aquellos jugadores que menos están participando en este tramo inicial de la temporada.
Podría ser el día en que, bajo palos, Aitor Fernández o Stamatakis asuman la titularidad y Sergio Herrera tenga descanso. En ataque, futbolistas como Becker o Kike Barja podrían aportar frescura y profundidad. Asier Osambela, recientemente renovado, aspira a repetir como titular, tal y como lo hizo ante el Celta en El Sadar. Además, jugadores del Promesas como Mauro Echegoyen o Martín Pedroarena podrían tener protagonismo.
La temporada pasada, Osasuna disputó la primera ronda de Copa ante el Chiclana. Un partido que ganó por 0-5 dirigido por Vicente Moreno. El sueño copero de los navarros se truncó a comienzos de febrero cuando tocó visitar San Sebastián para medirse ante la Real Sociedad. Después de derrotar al vigente campeón, el Athletic Club, en San Mamés, los de Pamplona afrontaban con mucha confianza aquella eliminatoria.
En Anoeta cayeron por dos goles a cero. Barrenetxea y Brais Mendez auparon a los donostiarras a las semifinales y dejaron a Osasuna sin poder progresar en una competición que año tras año emociona a la afición rojilla.
Este primer choque de Copa para todos los equipos permitirá que pequeños pueblos y clubes de nuestro país reciban a los más grandes. Supondrá una auténtica fiesta en muchos de los cruces y, quién sabe, quizás salte alguna sorpresa que otra.






