Fede Valverde firmó una actuación estelar en el derbi de la Supercopa de España ante el Atlético de Madrid, liderando la clasificación del Real Madrid con un gol y una asistencia que le señalan como uno de los grandes protagonistas del torneo. En un partido tenso, de máxima exigencia y con un margen de error mínimo, el uruguayo volvió a responder con personalidad, calidad y un despliegue físico que le consolidan como una pieza imprescindible en el once blanco.
Capitán Valverde al rescate
El encuentro no pudo comenzar mejor para el Real Madrid ni para Valverde. Prácticamente en los primeros compases del choque, el uruguayo asumió la responsabilidad en una falta lejana y, con una mezcla de potencia y precisión, conectó un disparo imparable desde larga distancia que supuso el 0-1 y silenció a la afición rojiblanca. Ese golazo no solo abrió el marcador, sino que cambió el contexto emocional del derbi, dando al equipo de Xabi Alonso la tranquilidad necesaria para asentarse en el partido y para imponer su plan desde la posesión y las transiciones rápidas.
Lejos de quedarse en ese primer destello, Valverde mantuvo un nivel sobresaliente durante todo el encuentro. Desde el lateral derecho, interpretó el juego con la inteligencia táctica de un centrocampista, ofreciéndose siempre como línea de pase, apareciendo por dentro cuando el equipo necesitaba superioridad en la medular y dando amplitud cuando el juego pedía abrir el campo. En defensa, se mostró intenso en los duelos, atento en las coberturas y muy concentrado para frenar las acometidas del Atlético por su banda, lo que le permitió combinar seguridad atrás con peso ofensivo constante.
La jugada de la asistencia terminó de coronar su noche. En la segunda parte, con el Atlético volcado en busca del empate, Valverde volvió a ganar altura por el costado derecho y, tras elegir el momento justo, sirvió un balón medido que se transformó en el segundo tanto madridista, dejando el partido muy encarrilado para los suyos. Participar de forma directa en los dos goles en un derbi de este calibre refleja a la perfección el liderazgo competitivo que está asumiendo en este nuevo rol.
Cada vez tiene más cara de lateral
Su rendimiento jugando como lateral derecho es, probablemente, de las mejores noticias para el Real Madrid en este tramo de la temporada. Valverde está demostrando que puede ser determinante partiendo desde la banda, sin perder su esencia de centrocampista total: recorre metros sin descanso, aparece en las dos áreas, toma buenas decisiones con balón y, además, decide partidos con goles y asistencias. Ante el Atlético dejó la sensación de estar en su mejor versión, dominando un derbi grande desde una posición en la que, hoy, se ha ganado el derecho a ser considerado mucho más que una solución de emergencia: es un lateral de élite con alma de mediocampista.






