El Arsenal llega a la final de Budapest entre las sombras de Siebert

Un gol de Saka y un arbitraje repleto de polémicas catapultan a los gunners a su primera final de Champions en 20 años
El Arsenal vence al Atlético de Madrid y se convierte en el primer finalista de la Champions League

El Arsenal se convierte en el primer finalista de la Champions League 2025/26 tras superar al Atlético de Madrid por 1-0 en el Emirates, con el global de 2-1. Bukayo Saka, en el minuto 44, fue el único autor de un partido pobre en juego y en ocasiones, donde el árbitro alemán Daniel Siebert acaparó tanta atención como el balón.

El partido arrancó con un equilibrio táctico que condicionó los primeros 35 minutos. Ninguno de los dos equipos se la quería jugar, el Atlético sufría el dominio de balón del Arsenal y buscaba la contra, mientras los gunners apretaban progresivamente hasta hacerse con el control del campo. Julián Álvarez y Calafiori protagonizaron las únicas acciones de cierto peligro en una primera mitad adormecida.

Fue Oblak quien despertó al Emirates con un paradón ante el disparo cruzado de Trossard, pero el rechace cayó en los pies de Saka. Le Normand perdió la marca y el inglés no perdonó. El mismo guion que en el partido de ida se repetía: gol del Arsenal al filo del descanso y Atlético con el partido en contra.

La segunda mitad fue otra historia para el equipo de Simeone, que salió con una mentalidad más ofensiva. En el minuto 51, Giuliano tuvo entre los pies el empate: controló a la perfección, dejó tirado a Raya, pero con la portería vacía no supo definir y Gabriel hizo todo lo posible por molestar. La jugada más clara para los colchoneros quedó sin premio. Sorloth, tras entrar desde el banquillo, tuvo otra oportunidad en el punto de penalti en el 86′, pero se trastabilló y ni llegó a impactar el balón.

Un fallo incomprensible que resumió la noche del Atlético: mucho esfuerzo, pocas ideas claras y ninguna puntería. Gyökeres, en una contra, también pudo hacer el segundo para el Arsenal pero remató por encima. Al final, el 1-0 fue suficiente para que los gunners alcancen su primera final de la máxima competición europea desde 2006.

El colegiado alemán Daniel Siebert dejó un rastro de dudas que envenenó el debate postpartido. La acción más polémica llegó antes de los cambios: un balón aéreo dentro del área, Gabriel lo despeja rozando a Pubill, el árbitro pita falta a favor del Arsenal, pero ese mismo balón ya había llegado a los pies de Griezmann, quien recibió un pisotón de Calafiori que no fue ni revisado por el VAR ni señalado como penalti. Una acción que dejó atónitos a jugadores, banquillos y afición rojiblanca.

A ello se sumaron las repetidas pérdidas de tiempo del equipo inglés que Siebert dejó pasar sin penalizar, y un tiempo añadido de apenas cinco minutos del que solo se disputó un minuto y 37 segundos. Solo cuatro amarillas en todo el partido, dos de ellas en el descuento, completaron una actuación que, según el bando colchonero, inclinó la balanza. El Atlético de Madrid se queda a las puertas de Budapest. El Arsenal, con sus armas y con algo de ayuda, estará en la final del 30 de mayo.

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