Levante UD 1-0 Getafe CF: Una noche gigante que devuelve la fe granota y golpea el sueño europeo azulón

El Levante firmó ante el Getafe una de sus actuaciones más completas de la temporada, dominando de principio a fin y encontrando premio en el tramo final gracias a un cabezazo de Carlos Espí. El conjunto azulón, superado y sin apenas presencia ofensiva, no solo desperdició una oportunidad de oro para acercarse a Europa, sino que además no aprovechó la derrota del Celta ni el empate de la Real Sociedad, dos resultados que abrían de par en par la puerta para escalar en la clasificación. En el Ciutat, en cambio, vuelve a encenderse la llama de la esperanza granota.

El Ciutat de València vivió una noche de esas que cambian inercias. El Levante, necesitado de puntos y de autoestima, salió decidido a mandar desde el primer minuto y lo consiguió con una autoridad que sorprendió incluso a los más optimistas. El Getafe, que llegaba con la mirada puesta en los puestos europeos, se vio desbordado por la intensidad, la presión y la claridad de ideas del conjunto granota. La victoria no solo suma en la clasificación: devuelve sensaciones, orgullo y la convicción de que la salvación sigue siendo una batalla abierta.

El partido tuvo un dueño claro. El Levante impuso un ritmo altísimo, recuperó balones en campo rival y movió la pelota con una fluidez que hacía tiempo no se veía. Cada duelo, cada balón dividido y cada transición caían del lado granota. El Getafe, por su parte, apenas logró encadenar un par de aproximaciones aisladas, siempre sin peligro real y siempre a remolque.

La superioridad local se tradujo en ocasiones constantes. Centros laterales, disparos desde la frontal, llegadas por banda… y dos penaltis. Pero ahí emergió la figura de David Soria, que detuvo ambos lanzamientos, el segundo en el minuto 90, cuando el Ciutat ya celebraba el 2-0. El guardameta azulón evitó una derrota más amplia, pero no pudo impedir lo inevitable.

El gol llegó en el minuto 83, cuando Carlos Espí se elevó entre los centrales para rematar un centro perfecto de Manu Sánchez. Un cabezazo potente, limpio, imposible para Soria, que desató la euforia en las gradas. Espí, que ya había sido protagonista en varias acciones, se convirtió en el héroe de una noche que necesitaba un nombre propio. El tanto fue el premio merecido a un equipo que había hecho todo para adelantarse mucho antes.

El equipo de Bordalás vivió una de sus peores noches de la temporada. Sin claridad en la circulación, sin presencia ofensiva y sin capacidad para igualar la intensidad del Levante, el Getafe se limitó a resistir como pudo. Y además de la derrota, se marcha con dos sanciones importantes: Zaid Romero, expulsado por doble amarilla tras protestar en ambas acciones, y Domingos Duarte, que vio tarjeta y cumplirá ciclo. Dos ausencias sensibles para un equipo que aspira a pelear por Europa y que no puede permitirse tropiezos como este, especialmente en una jornada donde sus rivales directos tampoco sumaron de tres.

El Levante necesitaba una noche así. No solo por los puntos, sino por la sensación de que el equipo puede competir, dominar y ganar. La afición lo sintió desde el primer minuto: el equipo estaba vivo. Y ahora, con esta victoria, lo está aún más.

Los granotas siguen en una situación delicada, pero con una energía renovada, con un juego que convence y con un mensaje claro: la salvación no está entregada. Quedan jornadas, quedan duelos directos y, sobre todo, queda un equipo que ha demostrado que puede ser muy superior a rivales de mayor entidad.

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