Balaídos se preparaba para una noche europea de las grandes. El RC Celta recibía a una Juventus exigente, un rival acostumbrado a competir al máximo nivel y que obligaba a los de Claudio Giráldez a ofrecer su mejor versión. Los gallegos respondieron desde el primer momento, compitieron de tú a tú y llegaron a soñar con una victoria de prestigio. Sin embargo, el fútbol volvió a demostrar que los partidos no terminan hasta que el árbitro señala el final.
El conjunto vigués se adelantó en la primera parte gracias a Hugo Álvarez, resistió ante el empuje italiano durante buena parte del encuentro y mantuvo sus opciones de puntuar hasta los últimos instantes. Pero cuando el empate parecía prácticamente asegurado, apareció Kolo Muani para cambiarlo todo. Un golpe cruel para un Celta que se marchó de vacío en su segundo partido de Europa League, mientras la Juventus celebraba una victoria agónica para mantener su pleno de triunfos.
Hugo Álvarez enciende Balaídos
El Celta sabía que enfrente tenía a un rival de enorme entidad, pero no salió al césped con complejos. Los de Claudio Giráldez afrontaron el desafío con personalidad, tratando de competir ante una Juventus que exigía concentración, intensidad y precisión en cada acción. Los vigueses encontraron su recompensa durante la primera mitad. Hugo Álvarez adelantó al conjunto gallego, desatando la ilusión en Balaídos y poniendo en aprietos a una escuadra italiana que no esperaba un encuentro sencillo. El tanto premiaba el buen hacer celeste y alimentaba la posibilidad de conseguir un resultado importante ante uno de los nombres históricos del fútbol europeo.
Con ventaja en el marcador, el Celta no renunció a competir. Los locales trataron de sostener su propuesta frente a un adversario con recursos suficientes para cambiar el rumbo del encuentro en cualquier momento. La Juventus, por su parte, comenzó a mostrar su capacidad para hacerse con el control del juego y obligar a los gallegos a multiplicar sus esfuerzos. El descanso llegó con Balaídos creyendo en los suyos. Quedaba toda una segunda parte por delante y el reto era mayúsculo: mantener la ventaja ante un equipo que rara vez necesita demasiadas oportunidades para castigar los errores del rival.
🤪🏟️ Hugo Álvarez desata la locura en Balaídos y adelanta al Celta
— NEKODeportes (@NEKODeportes) October 15, 2026
Tremendo jugadón del equipo dirigido por Claudio Giráldez que se transformó en el Baça de Guardiola.
🔵 Celta de Vigo 1-0 Juventus pic.twitter.com/zxx5ZfIde8
Un error que cambia el partido
La Juventus regresó al terreno de juego dispuesta a dar un paso adelante. Los italianos ganaron protagonismo, movieron el balón con mayor continuidad y fueron inclinando el encuentro hacia la portería defendida por Radu. El Celta resistía, pero el empuje visitante amenazaba con convertir la segunda mitad en una prueba de supervivencia. El empate llegó en el minuto 58. Woltemade aprovechó un error garrafal de Marcos Alonso para devolver las tablas al marcador y cambiar por completo el escenario de Balaídos. El tanto castigó al conjunto celeste en una acción que terminó costándole muy cara y permitió a la Juventus afrontar el tramo decisivo con otra confianza.
A partir de ahí, el equipo italiano se hizo notar todavía más. Su dominio fue creciendo y el Celta tuvo que emplearse a fondo para contener las acometidas de un rival que buscaba culminar la remontada. Los visitantes manejaban más el partido, mientras los gallegos intentaban encontrar la manera de volver a amenazar la portería contraria. Pese a las dificultades, el equipo de Giráldez no bajó nunca los brazos. El golpe del empate no borró el esfuerzo realizado ni la ambición mostrada desde el inicio. Con el marcador igualado, cada minuto acercaba al Celta a un punto que, por el nivel del adversario y el desarrollo del encuentro, podía tener un valor importante.
El Celta resiste, pero la Juventus no perdona
El encuentro entró en sus últimos minutos con la sensación de que el empate podía ser definitivo. La Juventus había llevado la iniciativa durante buena parte de la segunda mitad, pero no terminaba de encontrar el golpe que le permitiera llevarse los tres puntos. El Celta, con sus fuerzas cada vez más exigidas, seguía aferrado a la posibilidad de sumar ante uno de los rivales más complicados de la competición. Balaídos esperaba el pitido final. Después de adelantarse en el marcador y sufrir el empate, los celestes parecían tener al alcance un punto trabajado, aunque la amenaza italiana seguía presente. Bastaba un instante de desconcentración para que todo el esfuerzo de la noche quedara en nada. Y ese instante llegó cuando el reloj ya señalaba el minuto 93.
Kolo Muani fue el más listo de la clase. En un centro de Cambiasso, el atacante encontró la oportunidad que la Juventus llevaba buscando durante toda la segunda parte y batió a Radu para firmar el 1-2. Un golpe en el último suspiro que dejó helado a Balaídos y desató la celebración de los italianos, capaces de convertir un empate prácticamente cerrado en una victoria de enorme valor. El fútbol volvió a mostrar su cara más cruel con un Celta que había competido, se había adelantado y había resistido ante el empuje visitante. Sin embargo, el marcador ya no se movería. La Juventus culminaba la remontada y castigaba a los gallegos en el peor momento posible.
🧊 𝐊𝐨𝐥𝐨 𝐌𝐮𝐚𝐧𝐢 𝐞𝐧𝐟𝐫𝐢́𝐚 𝐁𝐚𝐥𝐚𝐢́𝐝𝐨𝐬.
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La Juventus remontó el partido en el 92' (1-2) con un gol de Kolo Muani que silenció Vigo arruinando el debut del Celta en la #UEL. #LaCasaDelFútbol pic.twitter.com/04fYJRg28Z
Balaídos se queda sin premio y la Juve mira a Glasgow
El pitido final confirmó una derrota especialmente dolorosa para el conjunto vigués. El RC Celta cae por 1-2 ante la Juventus en su segundo encuentro de Europa League y se marcha sin recompensa después de una noche en la que llegó a tener motivos para creer en la victoria. La actuación celeste dejó momentos de personalidad y competitividad, pero también evidenció lo caro que se paga cualquier error ante un rival de esta dimensión. El fallo que permitió el empate y la falta de fortuna en el descuento terminaron decidiendo un partido en el que los gallegos habían logrado poner contra las cuerdas a los italianos durante la primera mitad.
La Juventus, por su parte, mantiene su pleno de victorias y confirma que sabe competir incluso cuando los encuentros se complican. Los de Turín encontraron en Woltemade el camino hacia la igualada y en Kolo Muani la aparición definitiva para llevarse los tres puntos. Ahora, el conjunto italiano ya pone el foco en su próximo compromiso europeo, la visita a Glasgow. En Balaídos queda la sensación de una oportunidad perdida. El Celta estuvo cerca de sumar ante un gigante europeo, pero el fútbol no entiende de merecimientos cuando aparece un detalle que lo cambia todo. Los vigueses se marchan de vacío; la Juventus, con tres puntos más y la confianza de quien sabe ganar hasta el último segundo.






