RCD Espanyol 0-0 Deportivo: Leo Román frena al Espanyol y el Dépor rescata un punto en Cornellà

El RCDE Stadium fue escenario de un encuentro en el que el marcador terminó contando una historia muy diferente a la que se vivió sobre el terreno de juego. RCD Espanyol y Deportivo empataron sin goles (0-0) en la duodécima jornada de LaLiga EA Sports, en un partido en el que los locales dispusieron de las ocasiones más claras, pero se encontraron con un Leo Román especialmente inspirado. El conjunto gallego resistió, sufrió durante varias fases y terminó llevándose un punto que también tuvo mucho mérito defensivo.

El encuentro tenía un atractivo añadido: el estreno de Éder Sarabia como nuevo entrenador del Espanyol, después de la destitución de Manolo González. Una nueva etapa que comenzaba con un desafío exigente y con el técnico siguiendo el partido desde la grada, debido a una sanción pendiente de la temporada anterior. Enfrente estaba un Deportivo de Antonio Hidalgo que llegaba reforzado anímicamente tras imponerse a Osasuna (2-1).

El conjunto perico salió decidido a llevar la iniciativa y pronto empezó a encontrar espacios para acercarse al área deportivista. Sarabia apostó por un planteamiento ofensivo, con Roberto Fernández y Pere Milla como referencias y Álex Calatrava moviéndose por detrás para conectar con sus compañeros. La intención era clara: tener protagonismo con balón y buscar profundidad por los costados. Las primeras oportunidades no tardaron en aparecer. En el minuto 12, Roberto Fernández protagonizó una buena transición ofensiva, aunque Adrià Altimira apareció providencialmente para evitar que Calatrava pudiera culminar la acción. Apenas tres minutos después llegó una de las primeras grandes intervenciones de Leo Román, que sacó una mano abajo espectacular para despejar un remate de cabeza de Roberto.

El Deportivo también tuvo su momento para responder. En el minuto 18, una buena contra estuvo cerca de convertirse en el primer tanto visitante, pero Omar El Hilali intervino a tiempo para despejar el peligro cuando Mario Soriano ya aparecía en el segundo palo. El Espanyol continuó insistiendo y volvió a rozar el gol en el minuto 24. Hartman ganó línea de fondo y puso un centro que Roberto Fernández intentó rematar de tacón, aunque el balón terminó marchándose fuera. Los locales estaban encontrando situaciones para hacer daño, pero faltaba el último detalle para transformar su superioridad en ventaja.

Con el paso de los minutos, el Espanyol fue acumulando llegadas y obligando al Deportivo a emplearse a fondo en tareas defensivas. Los de Antonio Hidalgo tenían dificultades para salir de la presión local y apenas conseguían enlazar acciones ofensivas con continuidad. Leo Román comenzó a convertirse en uno de los grandes protagonistas del encuentro. Sus intervenciones, especialmente ante Roberto Fernández, estaban evitando que el marcador reflejara lo que sucedía sobre el césped. El guardameta balear respondió con seguridad y mantuvo a los gallegos dentro del partido.

Los últimos compases de la primera mitad dejaron una imagen bastante clara de lo que estaba ocurriendo: el Espanyol apretaba, encontraba espacios y obligaba al Deportivo a defender cada vez más cerca de su portería. Incluso Nsongo tuvo que despejar algún balón comprometido ante la dificultad visitante para superar la presión. El descanso llegó con el 0-0 en el marcador, pero con sensaciones diferentes para ambos equipos. El Espanyol se marchaba con la impresión de haber hecho méritos suficientes para adelantarse, mientras que el Deportivo encontraba motivos para confiar en su resistencia defensiva.

La segunda mitad comenzó con movimientos importantes en el conjunto gallego. Antonio Hidalgo metió piernas frescas con Diego Villares y Pierre-Emerick Aubameyang en lugar de Luismi Cruz y Yeremay Hernández, buscando una respuesta diferente para mejorar las prestaciones ofensivas de su equipo.

El Espanyol, sin embargo, mantuvo su intención de atacar y siguió acumulando posesión y acercamientos. Los locales buscaron especialmente las bandas y continuaron intentando encontrar a Roberto Fernández en posiciones de remate. A pesar de ello, el Deportivo consiguió equilibrar algo más el encuentro. La igualdad fue ganando terreno y las ocasiones dejaron de sucederse con la misma frecuencia que durante el primer acto. Los cambios visitantes ayudaron a modificar el escenario y permitieron a los gallegos respirar durante determinados tramos.

Cuando parecía que el encuentro estaba condenado a terminar sin goles, el Espanyol encontró una última oportunidad para cambiarlo todo. En el minuto 90, Roberto Fernández conectó un disparo que obligó a Leo Román a realizar otra intervención de muchísimo mérito. Sin embargo, la acción todavía no había terminado: Diego Villares apareció para despejar el balón a córner antes de que Javi Hernández pudiera aprovechar el rechace. Fue una intervención decisiva que terminó salvando al Deportivo de marcharse de Cornellà sin ningún punto. El conjunto gallego resistió hasta el final y consiguió cerrar un partido especialmente exigente desde el punto de vista defensivo.

Los últimos minutos también dejaron algunas tarjetas amarillas y momentos de tensión, aunque el marcador ya no volvería a moverse. El colegiado señaló el final y confirmó un empate que deja lecturas diferentes. El Espanyol suma un punto en el comienzo de la etapa de Éder Sarabia, aunque seguramente se marcha con la sensación de haber dejado escapar una oportunidad para conseguir algo más. El equipo mostró iniciativa, personalidad ofensiva y capacidad para generar peligro, pero volvió a encontrarse con un problema que terminó siendo determinante: la falta de acierto.

En el otro lado, el Deportivo puede valorar positivamente su resistencia. Los de Antonio Hidalgo sufrieron especialmente durante la primera mitad, pero encontraron en Leo Román a su mejor aliado y consiguieron algo que todavía no habían logrado esta temporada: mantener su portería a cero. El 0-0 deja un reparto de puntos en el RCDE Stadium, pero también dos conclusiones importantes: Sarabia ya ha comenzado a construir su Espanyol y el Deportivo demuestra que sabe competir incluso cuando el partido le obliga a defender durante largos periodos. En Cornellà no hubo goles, pero sí un Leo Román que terminó siendo decisivo para que los gallegos salieran con vida.

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