Real Madrid 1- 0 Villarreal: Diomande da la victoria al Real Madrid

El Real Madrid se impuso por la mínima al Villarreal (1-0) gracias al primer gol del Yan DIomande con la camiseta blanca. Vinicius, suplente por primera vez esta temporada, pasó de celebrar el segundo tanto a marcharse expulsado tras una revisión del VAR.

El Real Madrid volvió al Bernabéu casi un mes después y lo hizo con una victoria de esas que se celebran más por los tres puntos que por el fútbol. Los de Mourinho superaron al Villarreal por 1-0 en un partido que tuvo de todo: silbidos, ocasiones desperdiciadas, un gol que necesitó la ayuda del VAR para subir al marcador y una expulsión de Vinicius que acabó convirtiéndose en la gran noticia de la noche.

Mourinho ya había dado el primer golpe antes de empezar. Vinicius se quedaba en el banquillo y Diomande ocupaba su lugar. Una decisión que no pasó desapercibida, especialmente después de las críticas recibidas por el brasileño en las últimas semanas. El técnico portugués quería una reacción y decidió mover las piezas.

El Madrid salió con intención de mandar, aunque pronto quedó claro que no iba a tener una noche sencilla. Mbappé tuvo la primera gran ocasión a los siete minutos, pero su remate acabó estrellándose contra el palo después de una buena combinación entre Güler y Carreras. Poco después volvió a intentarlo tras un gran envío de Trent, aunque esta vez se encontró con Gulácsi.

El Villarreal tampoco se limitó a defender. El equipo de Íñigo Pérez trató de aprovechar los espacios y Moleiro buscó sorprender desde la frontal. No fue suficiente para inquietar demasiado a Courtois, pero sí para demostrar que los amarillos no habían llegado al Bernabéu únicamente a resistir.

El problema para el Madrid era que los minutos pasaban y el gol no llegaba. Había posesión, llegadas y alguna buena combinación, pero faltaba acierto. El público empezó a impacientarse y despidió la primera mitad con silbidos. No era la bienvenida que Mourinho esperaba después del parón.

El técnico portugués decidió cambiar las cosas tras el descanso. Entraron Cucurella y Vinicius, Valverde acabó ocupando el lateral derecho y Diomandé pasó a jugar por la otra banda. El Madrid ganó presencia ofensiva y empezó a encontrar espacios que antes parecían cerrados. Y entonces apareció el protagonista menos esperado.

En el minuto 64, Valverde tras una gran conducción encontró a Diomande con un buen pase entre líneas y el extremo definió cruzado ante Gulácsi. El asistente levantó la bandera y el Bernabéu se quedó a medias con la celebración, pero el VAR revisó la acción y terminó dando validez al tanto.

Era el primer gol de Diomande como madridista. Y no uno cualquiera. Llegaba en un momento delicado, con el equipo necesitado de una victoria y con el propio futbolista tratando de demostrar que puede competir por un puesto en un ataque lleno de estrellas.

Mourinho había apostado por él desde el inicio y el joven respondió de la mejor manera posible.

Cuando parecía que el Madrid había encontrado la tranquilidad, llegó la jugada que terminó por cambiar el partido.

Bellingham protagonizó una gran arrancada y dejó el balón servido a Vinicius, que marcó el segundo. El brasileño celebró el gol besándose el escudo y Mourinho salió del banquillo para abrazarse con sus jugadores. Parecía el final perfecto para una noche que había comenzado con el brasileño sentado en el banquillo.

Pero la alegría duró muy poco. El colegiado Díaz de Mera fue avisado desde el VAR para revisar una acción anterior al gol. En las imágenes se apreciaba cómo Vinicius agarraba del pelo a Saliba durante una disputa. El árbitro decidió anular el tanto y mostrarle la tarjeta roja directa al brasileño.

El Bernabéu estalló contra la decisión arbitral y el partido entró en una fase de nervios y protestas. La acción dejó al Madrid con diez futbolistas y abrió otro problema para Mourinho: la posible sanción de Vinicius, con el Clásico cada vez más cerca, y un Barcelona arrollador.

Más allá del debate arbitral, lo cierto es que el brasileño pasó en apenas unos instantes de sentirse protagonista de la victoria a dejar a sus compañeros en inferioridad numérica.

Con uno menos, el Madrid tuvo que cambiar de plan. Ya no se trataba de buscar el segundo, sino de evitar que se escapara una victoria que tanto había costado conseguir.

El Villarreal dio un paso adelante y encontró una oportunidad para empatar tras un disparo de Carlos Romero cuyo rechace obligó a Courtois a intervenir. El belga volvió a aparecer cuando su equipo más lo necesitaba.

Los últimos minutos se jugaron con tensión. El Madrid trató de proteger su ventaja mientras el Villarreal buscaba aprovechar la superioridad numérica. No hubo tiempo para mucho más y el pitido final confirmó una victoria trabajada, aunque bastante más sufrida de lo que Mourinho habría deseado.

El Madrid suma tres puntos importantes y mantiene el pulso con el Barcelona, que había ganado horas antes al Getafe. Pero la noche deja varias lecturas.

El Bernabéu se fue con una victoria, sí, pero también con la sensación de que a este Madrid todavía le queda mucho por mejorar. Por ahora, los resultados le permiten seguir peleando arriba. El juego, sin embargo, sigue sin terminar de convencer.

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