La ‘Mbappédependencia’ del Real Madrid es totalmente real. A estas alturas ya no es un debate. Cuando Kylian Mbappé no aparece, el equipo sufre. Cuando aparece, como en San Mamés, todo cambia. Así de simple. Ayer firmó un doblete contra el Athletic Club siendo el mejor jugador del partido, otra más en una temporada donde está tirando del carro como si llevase diez años vestido de blanco.
Los números de francés hablan por sí solos. 25 de los 44 goles totales de Real Madrid esta temporada llevan su firma. Esto es más de mitad (57%) y no precisamente contra rivales menores. Xabi Alonso llegaba tocado tras los pinchazos en Elche, Girona y Vallecas, y San Mamés es uno de esos estadios donde ganar siempre es un Everest. Pero ahí estaba él, otra vez, apareciendo cuando más se le necesita.
Mbappé está a solo cuatro goles de igualar a Cristiano Ronaldo como máximo goleador en un año natural en la historia del Real Madrid. Kiki lleva 55; el récord está en 59. Quedan cuatro partidos en 2025: Celta de Vigo, Manchester City, Alavés y Sevilla. Muy mal se le tendría que dar para que no lo supere.
Cuando aterrizó en Madrid, parecía impensable que pudiera ni si quiera acercarse a los números del cinco veces balón de oro. Ahora, es algo real. El tiempo pasa, Kylian se enchufa, y la historia empieza a escribirse delante de nuestros ojos.
Sean bienvenidos al Real Mbappé Club de Fútbol.






