Almada, un quiero y no puedo

La temporada de Almada estaba siendo irregular, pero contra el Elche fue la gota que colmó el vaso.

Thiago Almada llegó al Atlético de Madrid el 17 de julio de 2025 por un coste de 21 millones de euros. El internacional argentino venía como sustituto de Ángel Correa y su incorporación causó mucha expectación entre los colchoneros. Venía de la MLS, pero con la selección Argentina estaba haciendo actuaciones espectaculares. Se entendía a la perfección con Julián Álvarez, marcaba, asistía y tenía un crecimiento exponencial.

En los primeros partidos en el Atleti empezó como titular indiscutible y cuajó buenas actuaciones. Sin embargo, una lesión rompió ese crecimiento de manera repentina. Los Nico González, Griezmann, Baena y más adelante Lookman le ganaron la partida. Almada se encuentra completamente desencajado. Simeone no termina de colocarlo en el 11 titular, y tampoco suele tener sitio en los cambios de los partidos importantes.

La temporada de Almada estaba siendo irregular, pero contra el Elche fue la gota que colmó el vaso. En el minuto 30 de partido, Almada tenía el balón en la frontal del área. Como es habitual en él, empezó a caracolear hasta que le robaron el esférico y el jugador del Elche se metió en el área del Atleti. Sin dudarlo ni un segundo, Almada le agarró y le hizo penalti. El arbitró le sacó la tarjeta roja al jugador argentino, ya que era una ocasión clara y manifiesta de gol. El partido iba 1-1 y el Atleti terminó perdiendo 3-2 con un jugador menos.

El rendimiento de Almada está cayendo en picado, y su valor para una futura venta también. A priori, no parece que entre en los planes del club para la próxima temporada. Su nivel no está siendo el esperado, y la competencia y la exigencia en el conjunto rojiblanco crecen cada día más.

De ser el heredero del «10» del mismísimo Leo Messi en Argentina, a no contar en los planes de Simeone en el Atlético de Madrid. Almada, un quiero y no puedo.

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