Hay selecciones que dejan huella por sus títulos, otras por sus estrellas y algunas por las curiosas coincidencias que el fútbol regala cada cuatro años. Australia parece haber encontrado su propio papel en la historia reciente de los Mundiales: el de talismán de los campeones.
La estadística empieza a tomar forma de tradición. En el Mundial de Qatar 2022, la selección australiana cayó eliminada en octavos de final frente a Argentina, en un partido sufrido para la Albiceleste que terminó con victoria sudamericana por 2-1. Aquel encuentro fue un gran reto para los de Lionel Scaloni antes de levantar la Copa del Mundo semanas después en Lusail.
La coincidencia cobra todavía más fuerza al mirar hacia atrás. En Rusia 2018, Australia compartió grupo con Francia y fue precisamente el primer rival mundialista de los de Didier Deschamps. Los franceses vencieron 2-1 en un encuentro ajustado y terminaron conquistando el torneo un mes después. Dos Mundiales consecutivos, dos campeones distintos y un elemento común: Australia.
Volver a encontrarse con Argentina
Ahora, en el Mundial 2026, el destino vuelve a colocar a los “Socceroos” junto a uno de los grandes favoritos. El cuadro de eliminatorias ha dejado abierta la posibilidad de un nuevo enfrentamiento entre Australia y Argentina en los octavos de final, exactamente igual que hace cuatro años. Los australianos deberán primero superar su cruce de dieciseisavos contra Egipto, mientras que la Albiceleste también busca confirmar su pase, pero la posibilidad ya alimenta todo tipo de supersticiones en redes sociales y entre aficionados.
📌 Así quedan los cruces ya definidos de octavos del Mundial
— NEKO Deportes (@NEKODeportes) July 1, 2026
🇵🇾 Paraguay vs Francia 🇫🇷
🇨🇦 Canadá vs Marruecos 🇲🇦
🇧🇷 Brasil vs Noruega 🇳🇴
🇲🇽 México vs Inglaterra/RD Congo 🏴🇨🇩 pic.twitter.com/i1rJ4c1KQr
La coincidencia ha provocado bromas inevitables. Muchos aficionados ya hablan de Australia como “el amuleto” de los campeones del mundo. Si un aspirante se cruza con los oceánicos y consigue sobrevivir, parece quedar bendecido para levantar el trofeo semanas después. Francia y Argentina ya comprobaron el efecto.
Por supuesto, las estadísticas y las supersticiones no ganan partidos. Australia sigue siendo una selección competitiva, incómoda y cada vez más respetada en las fases eliminatorias. Pero el fútbol vive también de relatos imposibles y casualidades caprichosas. Y ahora mismo, ninguna selección quiere descubrir qué ocurre si Australia vuelve a cruzarse con Argentina… y la historia se repite una vez más.






