El Deportivo Alavés quedó condicionado ante el resultado más desfavorable en la lucha por su permanencia en LaLiga, la victoria del Elche CF contra el Atlético de Madrid. Un desenlace que sitúa a los babazorros, por segunda vez en la temporada, en la zona de descenso con 33 puntos.
Terminar en el puesto decimoctavo era un escenario previsible, debido al desafío de jugar frente a un Real Madrid centrado completamente en el campeonato liguero. Y por la gestión de efectivos del «Cholo» Simeone, priorizando la Champions League.
El descenso aprieta la clasificación
En estos momentos el Alavés está a tan solo un punto de seguir en Primera, un límite fijado por el Sevilla FC. Sin embargo, su futuro podría complicarse más con el partido de esta tarde entre los dos equipos que lo rodean. Durante el enfrentamiento de las siete en el Estadio Ciudad de Valencia entre el Levante con 29 créditos y el Sevilla con 34.
En el peor de los casos, si los granotas ganan el choque se pondrían a una unidad de los albiazules. Recortando la distancia de cuatro puntos que les separan, metiendo en aprietos a los de Quique Sánchez Flores de cara a su próximo encuentro contra el Mallorca. Un duelo que deben ganar si quieren salir de la zona de descenso.
Seguimos preparando lo que viene 🔥 pic.twitter.com/WhCDIhTgMC
— Deportivo Alavés (@Alaves) April 22, 2026
Diferencias mínimas, tensión máxima
El vestuario sabe que la clave reside en blindar la retaguardia y afinar la puntería arriba. Al Glorioso le quedan seis finales, cinco contra rivales directos, dependiendo así de su coraje y acierto para sellar la salvación.
Además, tras ver cómo están apretando los equipos de abajo, todo indica que el listón de continuidad en la máxima categoría exige un gran esfuerzo y rendimiento. Las diferencias de apenas uno, dos y tres puntos entre los últimos clubes son la prueba de que LaLiga, a falta de seis jornadas, está más viva que nunca.






