El Rayo Vallecano dio un golpe casi definitivo a su permanencia tras asaltar el Coliseum con una victoria de enorme valor ante el Getafe. Los goles de Camello y Nteka certificaron un triunfo trabajado y maduro del conjunto de Iñigo Pérez, que ya roza de forma virtual la salvación y puede empezar a mirar con ilusión su histórica cita europea en Estrasburgo.
⚡️¡¡¡FINAAAAAL EN GETAFE!!!
— Rayo Vallecano (@RayoVallecano) May 3, 2026
➕3️⃣!!! Importantísima victoria con goles de @9Camello (37’) y @randynteka (73’) en un partido en el que @AbatallaOK detuvo un penalti (63’). #GetafeRayo #VamosRayo pic.twitter.com/jITzEbIFpa
Una primera parte muy vallecana
El partido arrancó con un Rayo valiente, atrevido y muy superior en los primeros minutos. Los de Vallecas impusieron ritmo y personalidad, desactivando por completo a Arambarri y Milla, claves en el juego del Getafe. Esa presión alta y el dinamismo ofensivo marcaron el guion inicial ante un rival que tardó en asentarse.
Con el paso de los minutos, el equipo de Bordalás logró equilibrar el duelo desde la intensidad y el juego más directo, empujando al Rayo hacia su campo. Sin embargo, pese a ganar metros, le faltó claridad en los últimos metros. El Rayo, por su parte, avisó primero con un mano a mano desperdiciado, pero no perdonó en la siguiente.
Al filo del descanso, Camello rompió el partido con una acción de talento puro. Aprovechó un error defensivo y, sin dudar, sacó un disparo lejano que sorprendió a Soria para poner el 0-1. Un gol que hacía justicia a lo visto hasta ese momento. El Getafe pudo reaccionar de inmediato, pero el larguero evitó el empate en un cabezazo de Luis Vázquez. Antes del descanso, otro tanto de Camello fue anulado en una jugada polémica, bien resuelta por el colegiado y el VAR.
Un entretiempo que le dio ideas al Getafe
Tras el paso por vestuarios, el Getafe movió el banquillo en busca de reacción, pero el Rayo siguió mostrando una versión sólida y muy competitiva. Camello volvió a ser protagonista, generando peligro constante y rozando el segundo en varias acciones al contragolpe.
El momento clave llegó con un penalti a favor del Getafe tras un error de Batalla, que golpeó a Luis Vázquez en una mala salida. Sin embargo, el propio portero se redimió deteniendo el lanzamiento de Arambarri y manteniendo la ventaja visitante.
Con el partido abierto y la tensión en aumento, el Rayo supo esperar su momento. Y lo encontró en las botas de Nteka. El delantero, recién ingresado al campo, aprovechó un balón largo para imponerse a la defensa y sacar un potente zurdazo que sentenció el encuentro.
El tramo final apenas dejó reacción local. Solo el regreso de Mayoral puso algo de emoción en un Coliseum que acabó en silencio. El Rayo, sólido y efectivo, se llevó tres puntos que valen oro.
La permanencia está prácticamente asegurada. Y ahora, con los deberes casi hechos, el conjunto de Vallecas puede soñar en grande con Europa.






