Guillermo y Máxima de Oranje animan Curazao

Vía X elcanciller.es

La familia Oranje va a vivir el mundial más especial. Si en 2010 Iniesta arruino la celebración de los monarcas neerlandeses en 2026 pueden celebrar el título con dos selecciones.

Estos países son Holanda y Curazao, principiante en esta competición, pero con posibilidades de superar la fase de grupos. Esto es debido a que Curazao esta bajo la corona de los Oranje.

El Reino de los Países Bajos está formado por cuatro países constituyentes: Países Bajos, Aruba, Curazao y Sint Maarten. Cada uno cuenta con autonomía en numerosos asuntos internos, pero todos comparten al mismo jefe de Estado, el rey Guillermo Alejandro.

Esto significa que, aunque Curazao compite con selección propia en las competiciones organizadas por la FIFA y la Concacaf, mantiene un vínculo institucional directo con la Corona neerlandesa. Por ese motivo, una hipotética conquista del Mundial por parte del combinado caribeño también tendría un enorme simbolismo para la familia real.

La presencia de Curazao en la Copa del Mundo ya supone un acontecimiento histórico. El país caribeño disputa por primera vez una fase final y ha demostrado que puede competir al máximo nivel gracias a una generación de futbolistas con experiencia internacional y una identidad muy marcada.

Además, los buenos resultados obtenidos en la fase de grupos mantienen vivas sus opciones de clasificarse para los octavos de final, un logro que convertiría su estreno mundialista en una de las grandes historias del campeonato.

Mientras tanto, Holanda busca romper una de las grandes maldiciones del fútbol internacional. La selección naranja ha disputado varias finales mundialistas a lo largo de su historia, pero todavía no ha conseguido levantar el trofeo.

El recuerdo de la derrota frente a España en 2010, decidida por el inolvidable gol de Iniesta en la prórroga, sigue muy presente entre los aficionados neerlandeses. Ahora, el combinado dirigido por su actual cuerpo técnico vuelve a aspirar a llegar lejos en el torneo.

Para celebrar el primer punto en un una Copa del Mundo de Curazao sus majestades Máxima y Guillermo bajaron al vestuario para festejar con los jugadores con una celebración que rompía cualquier protocolo real.

El Rey Guillermo se acerco al grupo y comenzó a bailar de manera eufórica animando a su esposa a seguir el ritmo. Esta imagen puede convertirse en una de las más virales del mundial.

Compartir: