El conjunto rojillo debuta en la competición copera tras caer ante el Sevilla y visita a un rival de Regional Preferente que todavía no conoce la derrota esta temporada. El equipo bilbilitano afronta el partido más importante de sus 31 años de historia, en un San Íñigo preparado para recibir a un Primera División.
Hoy volvemos a jugar la Copa del Rey.
— C. A. OSASUNA (@Osasuna) October 29, 2026
Hoy jugamos contra el Atlético Calatayud.#AtléticoCalatayudOsasuna pic.twitter.com/zOChsJpGhv
San Íñigo se prepara para una noche histórica
Osasuna inicia su camino en la Copa del Rey con el objetivo de dejar atrás la derrota liguera frente al Sevilla y recuperar sensaciones lejos de El Sadar. Enfrente estará el Atlético Calatayud, un modesto equipo de Regional Preferente que afronta una cita histórica ante su afición y que llega al encuentro en plena forma.
El conjunto aragonés, dirigido por Luis Leal, se ganó el derecho a disputar esta eliminatoria después de terminar segundo en Regional Preferente la pasada temporada y superar al CD Baztán navarro en la ronda previa. Ahora, el club bilbilitano tendrá la oportunidad de medirse a un rival de Primera División en el encuentro más importante de sus 31 años de historia.
Los números respaldan la ilusión local. El Atlético Calatayud permanece invicto tras ocho jornadas, con siete victorias y un empate, 20 goles a favor y ocho en contra. Su capitán, Pablo Aznar, autor de 29 tantos durante la pasada campaña, lidera a un equipo que quiere prolongar un sueño que comenzó hace meses.
La expectación ha obligado a transformar el campo municipal de San Íñigo. El recinto, que habitualmente cuenta con algo más de 500 localidades, alcanzará un aforo previsto de aproximadamente 3.600 espectadores gracias a la instalación de cinco módulos de gradas supletorias. Además, se ha organizado un dispositivo especial de seguridad y transporte, con autobuses gratuitos cada quince minutos desde el centro de Calatayud.
Arrasate prepara una revolución en el once
En el otro lado, Osasuna afronta el estreno copero con la necesidad de recuperar la confianza después de su tropiezo en Sevilla, que supuso la primera derrota desde la vuelta de Jagoba Arrasate al equipo. El entrenador rojillo ha reconocido que presentará una alineación prácticamente nueva para repartir esfuerzos, dar minutos a futbolistas con menos participación y facilitar la recuperación de jugadores que vienen de lesión.
El calendario también invita a las rotaciones. Osasuna disputará tres encuentros en apenas ocho días, por lo que el técnico buscará equilibrar las cargas sin renunciar a la exigencia competitiva que requiere una eliminatoria a partido único.
Arrasate insistió en la importancia de afrontar el compromiso «desde la ilusión y la seriedad», consciente de los riesgos que entrañan este tipo de encuentros. El preparador advirtió de que las diferencias de categoría no garantizan una eliminatoria sencilla y destacó el nivel del rival: «Nos hemos informado y tenemos un análisis bastante claro de ellos y creo que no se ajusta a la categoría en la que están porque tienen nivel para jugar en una superior».
Una convocatoria de 18 futbolistas
La lista facilitada por Osasuna incluye 18 jugadores, con las ausencias por lesión de Jorge Herrando, Aimar y Del Castillo. En la portería estarán Sergio Herrera y Aitor Fernández, mientras que la defensa contará con Rico, Abel Bretones, Arguibide, Santos y Rockson.
Para el centro del campo, Arrasate ha citado a Torró, Iker Muñoz, Rubén García, Mauro y A. Osambela. En ataque aparecen Raúl, Kike Barja, Budimir, Moro, Dubasin y Asier Bonel, alternativas con las que el técnico pretende afrontar el encuentro sin sobrecargar a sus futbolistas más habituales.
Osasuna parte como favorito por categoría y plantilla, pero deberá demostrarlo sobre el terreno de juego. El Atlético Calatayud llega invicto, contará con el respaldo de una afición volcada y afronta la oportunidad de firmar una de las noches más especiales de su historia. Para los rojillos, la Copa empieza con una advertencia clara: cualquier falta de concentración puede convertir el estreno en un problema.






