El Getafe afronta un contratiempo importante en su línea defensiva después de que el Comité de Disciplina de la RFEF haya impuesto tres partidos de sanción a Zaid Romero por su expulsión en el encuentro frente al Levante en el Ciutat de València. La decisión llega tras analizar tanto la doble amonestación que vio el central argentino como su reacción posterior hacia el colegiado.
Una expulsión que se agravó por sus palabras al árbitro
Romero fue expulsado tras ver la segunda tarjeta amarilla durante el partido, lo que ya implicaba un encuentro de suspensión. Sin embargo, el acta arbitral recogió un episodio que elevó la sanción: el jugador se encaró con el árbitro Alejandro Quintero y le dijo “eres un desastre” antes de abandonar el terreno de juego. Estas palabras fueron determinantes para que el Comité aplicara el artículo 124 del Código Disciplinario, que contempla entre dos y tres partidos por actitudes de menosprecio hacia los árbitros.
El organismo disciplinario optó por el grado mínimo dentro del artículo, sumando así dos partidos adicionales a la suspensión por la doble amarilla. En total, el castigo asciende a tres encuentros.
⚠️🟥 3 partidos de sanción para Zaid Romero.
— Álvaro Ramos (@AlvaroRamos00) April 15, 2026
El central del Getafe se pierde uno por la doble amarilla y otro por decirle "eres un desastre al árbitro".
Se pierde los encuentros ante Real Sociedad, FC Barcelona y Rayo Vallecano. @diarioas pic.twitter.com/IerjXxSzmA
Un golpe para Bordalás en un tramo exigente
La sanción llega en un momento delicado para el Getafe, que perderá a uno de sus defensores más utilizados desde su llegada en invierno. Romero no podrá estar disponible para los duelos ante Real Sociedad, Barça y Rayo Vallecano, tres compromisos de máxima exigencia para el equipo azulón.
Su ausencia obliga a José Bordalás a recomponer la zaga en un tramo clave del calendario, especialmente teniendo en cuenta que el argentino se había consolidado como pieza importante en el eje defensivo.
El acta arbitral, clave en la dureza del castigo
El acta redactada por el colegiado fue determinante para la sanción final. Más allá de la doble amarilla, el árbitro reflejó de forma literal la frase dirigida por Romero, lo que activó automáticamente el artículo correspondiente a menosprecio. En estos casos, el Comité suele aplicar sanciones de entre dos y tres partidos, por lo que la resolución se ajusta a los precedentes disciplinarios.
Además, el hecho de que la acción ocurriera tras la expulsión, cuando el jugador ya se dirigía hacia la banda, se considera un agravante habitual en este tipo de situaciones.
Una puerta abierta al recurso, aunque sin expectativas altas
El Getafe tiene la opción de presentar recurso ante el Comité de Apelación y, si fuera necesario, acudir posteriormente al Tribunal Administrativo del Deporte. Sin embargo, este tipo de sanciones basadas en el acta arbitral suelen ser difíciles de revertir, ya que el acta goza de presunción de veracidad salvo prueba en contrario.
Por ahora, la sanción es firme y el club deberá afrontar las próximas jornadas sin uno de sus pilares defensivos.





