El fútbol asiático está dejando una de las imágenes más positivas de la fase de grupos del Mundial 2026. Varias selecciones del continente han demostrado que la distancia con las grandes potencias tradicionales se reduce cada vez más, con actuaciones competitivas y resultados que invitan al optimismo. Entre todas ellas, Japón se ha convertido en el principal estandarte de este crecimiento.
La selección japonesa arrancó su participación mundialista con un valioso empate (2-2) ante la potente selección de los Países Bajos, uno de los equipos favoritos para avanzar en el Grupo F. Los nipones mostraron personalidad, capacidad de reacción y una propuesta ofensiva que sorprendió a los europeos, confirmando las buenas sensaciones que ya habían dejado en los últimos torneos internacionales.
El conjunto dirigido por Hajime Moriyasu volvió a destacar por su organización táctica, la velocidad de sus transiciones y la calidad técnica de sus futbolistas. Japón logró competir de tú a tú contra una selección históricamente superior y envió un mensaje claro al resto de participantes: está preparado para pelear por objetivos ambiciosos en esta Copa del Mundo.
Pero Japón no es el único representante asiático que está brillando. Corea del Sur comenzó el torneo con una importante victoria por 2-1 frente a la República Checa, mientras que Arabia Saudí logró un meritorio empate ante Uruguay. Irán también sumó un punto tras igualar 2-2 con Nueva Zelanda, demostrando la competitividad que caracteriza al fútbol asiático en los últimos años.
Los resultados reflejan una tendencia creciente. Las selecciones asiáticas han invertido en formación, infraestructuras y desarrollo de talento, factores que empiezan a dar frutos en el escenario más exigente del fútbol mundial. Cada vez son más los jugadores del continente que compiten en las principales ligas europeas, elevando el nivel de sus selecciones nacionales.
¡Qué segunda mitad nos regalaron Países Bajos y Japón! 🤝#CopaMundialFIFA
— Copa Mundial FIFA 🏆 (@fifaworldcup_es) June 14, 2026






