Kylian Mbappé, nuevo rey del gol en Francia

También se convierte en el máximo goleador galo en la Copa del Mundo, imponiéndose a Just Fontaine

Kylian Mbappé continúa extendiendo su idilio con la Copa del Mundo y, por ende, agrandando su leyenda en el fútbol francés. Tras el doblete ante Senegal, suma 14 goles en Mundiales con apenas 27 años y se ha convertido en el máximo artillero de la historia de la selección francesa con 58 tantos, uno por encima de su antecesor en el trono, Giroud (57).

Así las cosas, la estrella de Bondy hereda la corona después de haber portado la elástica nacional en 99 ocasiones (es el décimo jugador con más internacionalidades en el historial del país). Es decir, tiene un promedio de 0,59 goles por duelo. Para poner en contexto el valor de lo cosechado, cabe mencionar que Olivier consiguió 57 goles en 137 encuentros (38 más).

Por otra parte, el estandarte del escuadrón bleu persiste en su ascenso particular en la escala de goleadores en Mundiales. Ya ha adelantado a su compatriota Just Fontaine, que atesoraba 13 goles. Ahora, acecha a Ronaldo Nazário (15) y a Klose y Messi (16), que presiden el histórico escalafón. Si bien es realmente meritorio, la diferencia respecto al futbolista del Real Madrid radica en que, mientras que el el alemán alcanzó dicha cifra tras disputar 24 partidos (6 ediciones) y el argentino tras 27 (4 torneos), Mbappé ha construido su registro en solo 15 citas (3 campeonatos). Concretamente, su ratio es de 0,93 tantos por partido.

La competencia por hacerse con el récord va a ser feroz, puesto que el rival, Leo Messi, es un mito vivo. El 10 argentino deshizo anoche a Argelia con un hat-trick y demostró que, a sus 38 años, va a estar muy presente en esta Copa del Mundo.

El regreso de Kylian al máximo escenario futbolístico estuvo a la altura. Aunque se mostró algo errático en determinadas acciones, acabó dando un golpe en la mesa cuando su equipo más lo necesitaba, evidenciando que es el referente dentro del elenco de estrellas que dirige Deschamps.

En primer lugar, detectó un pase milimetrado de Olise entre líneas y batió a Mendy por bajo para abrir la lata en el 66’. Es una máxima no escrita en el mundo del balompié que el gol inicial es el más difícil, y Mbappé fue, una vez más, el encargado de romper la igualdad en el marcador a favor de los suyos.

Más tarde, ya en el tiempo descuento (96’), sentenció el resultado con un zurriagazo inapelable que pulverizó la portería senegalesa. Previamente, en el 95′, Mbaye había recortado distancias con el 2-1, por lo que el tanto de «Kiky» supuso una inyección de moral vital para el combinado galo y un mazazo definitivo para el cuadro africano.

Compartir:

Últimas Noticias

Opiniones