La selección de Cabo Verde llegará al Mundial de 2026 cargada de confianza. El combinado africano, que será el primer rival de España en la fase de grupos, firmó una de las victorias más destacadas de su historia reciente al imponerse con claridad a Serbia (3-0) en un amistoso disputado en Lisboa.
El equipo dirigido por Pedro Leitão Brito ofreció una actuación muy seria ante una selección europea de entidad, demostrando orden táctico, eficacia en las áreas y una notable madurez competitiva. Un resultado que no ha pasado desapercibido y que sirve como carta de presentación antes de medirse a la Roja en el encuentro inaugural del torneo.
Un golpe temprano que marcó el partido
Cabo Verde encontró premio muy pronto. Apenas habían transcurrido once minutos cuando Ryan Mendes encontró el espacio adecuado para servir un balón al área que Kevin Pina, conocido futbolísticamente como Lenini, convirtió en el 1-0.
El tanto permitió a los africanos jugar con mayor tranquilidad ante una Serbia que intentó asumir la iniciativa con el balón, pero que nunca terminó de encontrar soluciones en los últimos metros. Los balcánicos tuvieron más posesión durante varias fases del encuentro, aunque sin generar ocasiones realmente claras antes del descanso.
La primera mitad también dejó momentos de tensión, especialmente tras una dura entrada de Jamiro Monteiro que desembocó en varias amonestaciones consecutivas. Sin embargo, Cabo Verde mantuvo el control emocional del encuentro y se marchó al vestuario con una ventaja mínima pero merecida.
Un segundo tiempo demoledor
La reacción serbia pareció cercana nada más arrancar la segunda parte. Vladimir Lučić, recién ingresado al terreno de juego, estrelló un potente disparo en el poste que pudo cambiar el rumbo del encuentro.
Pero lejos de acusar el susto, Cabo Verde respondió con una eficacia extraordinaria. En el minuto 59, Hélio Varela asistió a Laros Duarte para firmar el 2-0. Apenas cuatro minutos después llegó el golpe definitivo. El propio Duarte volvió a ser protagonista al servir un centro raso que Gilson Tavares “Benchimol” transformó en el tercer gol de la noche.
Con el 3-0 en el marcador, el partido quedó prácticamente sentenciado. Serbia siguió buscando el gol del honor mediante los cambios, pero la defensa caboverdiana mantuvo el orden y no concedió opciones.
España toma nota
Más allá del resultado, la sensación que dejó Cabo Verde fue la de una selección muy competitiva. Supo sufrir cuando fue necesario, golpeó en los momentos clave y mostró una gran capacidad para gestionar ventajas.
Por eso, aunque España partirá como clara favorita en el estreno mundialista, el combinado africano ha demostrado que puede convertirse en un rival mucho más incómodo de lo que muchos podían imaginar hace apenas unas semanas.
La victoria ante Serbia refuerza la confianza de una selección que sigue creciendo en el panorama internacional y que llegará a la cita frente a la Roja convencida de que puede competir de tú a tú ante cualquiera. Para los de Luis de la Fuente, el mensaje está claro: el debut en el Mundial no admitirá relajaciones.





