El 0-2 del Getafe B ante la UD Logroñés en la Ciudad Deportiva entra en esa categoría que separa a los grupos que se rinden de los que se levantan. Y si algo ha demostrado este filial durante toda la temporada es que, cuando el golpe es más fuerte, más fuerte responde.
Un marcador duro que no refleja lo que es este equipo
El filial azulón compitió, buscó, insistió y tuvo fases de dominio que, en un día más preciso, habrían cambiado por completo la historia del partido. La UD Logroñés golpeó en los momentos clave y se llevó un resultado enorme para lo que se vio sobre el césped. Pero el fútbol de playoff no entiende de justicia: entiende de carácter. Y ahí, este Getafe B no tiene nada que envidiar a nadie.
Porque incluso con el 0-2, no hubo un gesto de resignación. El equipo siguió corriendo, presionando, creyendo. Esa es la señal inequívoca de un grupo que no está acabado, sino herido. Y los equipos heridos, cuando creen en lo que hacen, son peligrosos.
90’ | 0-2 | 🔚 𝐅𝐈𝐍𝐀𝐋𝐈𝐙𝐀 𝐄𝐋 𝐏𝐀𝐑𝐓𝐈𝐃𝐎 𝐄𝐍 𝐋𝐀 𝐂𝐈𝐔𝐃𝐀𝐃 𝐃𝐄𝐏𝐎𝐑𝐓𝐈𝐕𝐀
— La Base (@LaBaseGTF) May 10, 2026
🔜 ¡𝗤𝗨𝗘𝗗𝗔 𝗟𝗔 𝗩𝗨𝗘𝗟𝗧𝗔, 𝗤𝗨𝗘𝗗𝗔 𝗠𝗨𝗖𝗛𝗢!
🙌𝐂𝐎𝐍𝐅𝐈𝐀𝐍𝐙𝐀 𝐏𝐋𝐄𝐍𝐀 𝐄𝐍 𝐄𝐒𝐓𝐄 𝐄𝐐𝐔𝐈𝐏𝐎 🤝
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Manu del Moral, el líder que no se esconde
En noches como esta, la figura del entrenador pesa. Y Manu del Moral, que ha construido un equipo reconocible, valiente y competitivo, sabe perfectamente qué toca ahora: calma, convicción y mensaje claro. Su trabajo durante toda la temporada ha sido moldear un grupo joven para competir como veteranos. Y lo ha conseguido.
Este 0-2 no cambia su discurso ni su plan. Al contrario: lo refuerza. Porque si alguien conoce la dureza de los playoffs, la importancia de los detalles y la fuerza de creer, es él. Y su plantilla lo sigue.
La eliminatoria no está perdida: está encendida
Un 0-2 obliga a una gesta, sí. Pero no es una montaña imposible. Un gol en Las Gaunas cambia el aire, cambia el ritmo, cambia la eliminatoria. Y este filial ya ha demostrado que sabe jugar bajo presión, que no se achica en escenarios grandes y que tiene argumentos para incomodar a cualquiera.
Este equipo no es solo talento joven. Es competitividad pura. Es un vestuario que ha aprendido a sufrir, a madurar, a responder cuando el contexto se vuelve adverso. Y ahora, con todo en contra, es cuando más se reconoce su identidad.
YO SÍ CREO 🙏 🙌
— La Base (@LaBaseGTF) May 11, 2026
𝐂𝐎𝐍𝐅𝐈𝐀𝐍𝐙𝐀 𝐏𝐋𝐄𝐍𝐀 𝐄𝐍 𝐄𝐒𝐓𝐄 𝐄𝐐𝐔𝐈𝐏𝐎 🤝💙 pic.twitter.com/r0SpPVvc0Y
Las Gaunas, el escenario perfecto para una reacción
La historia del fútbol está llena de remontadas que empezaron con un marcador adverso y un vestuario que se negó a rendirse. El Getafe B tiene fútbol, tiene hambre y tiene un plan. Y sobre todo tiene algo que no se entrena: la convicción de que puede hacerlo.
La vuelta no será un trámite para nadie. Será un partido de personalidad, de ritmo, de valentía. Y ahí, este filial tiene mucho que decir. El 0-2 no es un final. Es un desafío. Y este equipo, con Manu del Moral al frente, siempre ha respondido mejor cuando el desafío crecía.






