El Real Club Deportivo de La Coruña, es un club que ha conquistado una Liga, disputado semifinales de Champions League y ha desafiado a gigantes económicos tanto en España como en Europa. Ese club es el mismo que ha estado fuera de Primera División, y en grandes problemas tanto deportivos como institucionales durante los últimos 8 años.
Sufrió una crisis que empujó al club hasta el borde de la desaparición. También fue el inicio de una transformación profunda que hoy permite hablar de la vuelta de uno de los grandes del fútbol español a Primera División.
El principio del derrumbe definitivo
Aunque la decadencia deportiva venía desde años atrás, la temporada 2017-2018 marcó el punto de ruptura definitivo. El Deportivo de La Coruña descendió a Segunda División en medio de un absoluto caos institucional y deportivo. La planificación no fue la correcta desde el inicio y el equipo transitó por el desfiladero del descenso durante toda la temporada.
La dirección técnica se convirtió en un reflejo perfecto de esa inestabilidad. Pasaron por el banquillo Pepe Mel, Cristóbal Parralo y Clarence Seedorf, tres perfiles completamente distintos que nunca lograron construir un equipo con probabilidades reales de salvación. Aunque los problemas no residieron únicamente en el banquillo. La plantilla también contaba con una ausencia total de planificación. La portería, por ejemplo, se transformó en un caos total donde hasta 5 porteros llegaron a tener minutos en aquella temporada: Rubén Martínez, Pantilimon, Koval, Tytoń y Francis Uzoho.
El descenso no solo tuvo consecuencias deportivas. También destruyó gran parte de la estabilidad económica del club. El Deportivo entró en una espiral donde cada temporada sin regresar a Primera agravaba aún más el problema financiero. Y lo peor todavía estaba por llegar.
Son Moix y el trauma que cambió el destino del club
El Deportivo de La Coruña afrontó la temporada 2018/19 en Segunda División con la obligación de regresar de manera inmediata a Primera. El equipo consiguió clasificarse para el playoff y llegó a la final contra el RCD Mallorca con ventaja. El partido de ida en Riazor terminó 2-0 y la ciudad comenzó a prepararse para celebrar el regreso a la máxima categoría. Tristemente para los gallegos, los baleares le dieron la vuelta con un contundente 3-0 en una noche que todavía persigue emocionalmente al club. El instante que quedó grabado para siempre fue el remate fallido de Pablo Marí en el último minuto de la eliminatoria. El golpe psicológico fue devastador.
El club había construido toda su planificación económica alrededor del regreso inmediato a Primera División. La derrota dejó al Deportivo atrapado en una categoría extremadamente exigente, con una estructura salarial difícil de sostener y una presión social intensa. Desde ese momento, el Deportivo dejó de ser un candidato al ascenso para convertirse en una institución que tenía por delante una situación bastante complicada.
FINAL RCD Mallorca 3 (3)-(2) 0 RC Deportivo
— LALIGA (@LaLiga) June 23, 2019
¡TRES GOLAZOS para una VICTORIA HISTÓRICA! 🔥#PlayOffLaLiga123 pic.twitter.com/r4MwDco2gc
El “Caso Fuenlabrada” y la caída al fútbol no profesional
Durante la 2019/20, al contrario que en la temporada anterior, el Deportivo de La Coruña llegó a la última jornada, pero esta vez jugándose el descenso a la antigua Segunda División B. Todo ello en medio de una situación sanitaria provocada por la pandemia. El partido entre Fuenlabrada y Deportivo fue suspendido debido a múltiples positivos por COVID-19 en el conjunto madrileño, generando una gran polémica por ello.
Cuando recuperaron ese partido, el Deportivo lo disputó sabiendo que ya había perdido la categoría, ya que también dependía de otros resultados. La victoria en aquella última jornada no le sirvió para permanecer en Segunda División.
El club bajó de categoría con 51 puntos, la cifra más alta jamás registrada para un descenso en Segunda División. Para una entidad acostumbrada históricamente al fútbol de élite, el golpe fue brutal. El Deportivo no solo abandonaba el fútbol profesional, sino que también perdió buena parte de sus ingresos televisivos, comerciales y estructurales.
Muchos comenzaron a hablar de la posibilidad de desaparición. La temporada siguiente probablemente fue la más dramática de toda la historia moderna del club. El Deportivo quedó atrapado en la reestructuración de las categorías nacionales mientras luchaba por evitar un segundo descenso consecutivo que lo habría llevado a la cuarta categoría del fútbol español. La situación era crítica. Caer a Segunda RFEF habría supuesto una quiebra económica prácticamente irreversible. El club vivía una emergencia financiera y deportiva extrema. Ya no se hablaba de ascender, se hablaba de sobrevivir. El equipo finalmente logró evitar el desastre absoluto.
ABANCA: salvar al club para reconstruirlo
Mientras el club luchaba en el césped, fuera de él comenzaba a gestarse un cambio decisivo. La intervención de ABANCA resultó fundamental para garantizar la supervivencia económica de la entidad. Durante años, ABANCA sostuvo al club mediante inyecciones de capital que evitaron el colapso económico y la desaparición.
El gran punto de inflexión llegó en julio de 2024, cuando Juan Carlos Escotet asumió personalmente el liderazgo del proyecto. Por primera vez en años, el Deportivo transmitía sensación de estabilidad institucional. Escotet dejó de ser una figura distante para involucrarse directamente en el día a día del club. Su presencia constante en el vestuario y en Riazor generó un clima de confianza desconocido durante la última década.
ABANCA y el Dépor llegan a un acuerdo de refinanciación de la deuda y patrocinio del estadio https://t.co/8R9hzQhXCJ #DÉPOR pic.twitter.com/iawED8tMd2
— RC Deportivo (@RCDeportivo) June 29, 2017
La negativa a vender a Yeremay Hernández pese a importantes ofertas económicas envió un mensaje muy claro a la afición: el Deportivo ya no estaba obligado a desmantelarse para sobrevivir. Paradójicamente, el descenso al fútbol no profesional terminó generando un beneficio inesperado.
«Son decisiones muy complicadas, yo elegí estar aquí, en mi casa, con mi gente, con mis compañeros. Creo que no me equivoqué. Ahora estoy muy contento y viviendo un sueño. «Lo merecíamos por el trabajo de todo el año, de toda la gente. Hemos estado a un nivel muy alto y hemos recogido el premio. El Dépor cuando yo llegué estaba en Primera y desde que llegué todo fue mal. Desde que llegué al primer equipo todo fue bien hasta hoy. Ha sido duro a la vez que bonito y estoy muy contento por la gente y toda la ciudad.« – Dijo Yeremay tras el ascenso del Deportivo.
Fuera del control económico de LaLiga, el Deportivo pudo reorganizar completamente su estructura salarial y sanear parte de sus cuentas. Aquella limpieza financiera permitió al club regresar al fútbol profesional con una situación más flexible que la de muchos competidores de Segunda División. Mientras otros equipos permanecían atrapados durante años por deudas acumuladas y límites salariales restrictivos, el Deportivo encontró margen para reconstruirse desde una base mucho más ordenada.
La importancia de la Cantera y de Antonio Hidalgo
Durante años, el Deportivo había apostado por fichajes sin una identidad clara, jugadores desconectados emocionalmente del club y plantillas construidas a corto plazo. La cantera de Abegondo pasó a convertirse en el centro del proyecto. El éxito del Deportivo Fabril, bajo la dirección de Manuel Pablo, leyenda deportivista, y el trabajo de formación, comenzaron a generar una línea estable de futbolistas preparados para competir y comprender el peso emocional del escudo.
Yeremay Hernández se consolidó como el jugador más diferencial del proyecto. Acumuló 20 participaciones directas en gol y lideró prácticamente todos los registros ofensivos del equipo. David Mella aportó potencia, desequilibrio y una capacidad diferencial para romper defensas rivales. Diego Villares simbolizó el compromiso absoluto de la cantera, convirtiéndose en el equilibrio emocional y táctico del equipo.
Yeremay Hernández vino de otro planeta para regalarnos fútbol. Es brutal este tipo.pic.twitter.com/DIh9qTnzME
— GRADA B pro (@GradaBpro) March 17, 2025
La consolidación definitiva del proyecto llegó con la aparición de Antonio Hidalgo, actual entrenador. Ahora el equipo defendía mejor, gestionaba ventajas con madurez y explotaba las transiciones ofensivas con enorme eficacia. El sistema mutaba constantemente entre un 4-4-2 y un 3-5-2, potenciando la libertad ofensiva de los jugadores más creativos.
El Deportivo ha tenido la irrupción de otros muchos jugadores que también han sido imprescindibles para el ascenso a Primera División, como por ejemplo Bil Nsongo, procedente del Fabril, Mario Soriano, del la cantera del Atlético de Madrid, Zakaria Eddahchouri o esta misma temporada, con las incorporaciones de Samuele Mulattieri, procedente del Sassuolo, Luismi Cruz del Tenerife, Álvaro Ferllo en la portería o de Adriá Altimira en el lateral derecho.
El partido del ascenso
El camino del RC Deportivo de La Coruña estos años, no ha sido una bajada de categoría común. Ha sido un camino en el que han estado relativamente cerca de bajar a la cuarta categoría del fútbol español e incluso, de desaparecer. Pero tras un largo viaje lleno de obstáculos, problemas y tristezas, el 24 de mayo de 2026, el Deportivo de La Coruña ha vuelto a ser equipo de Primera División.
Dos goles de Bil Nsongo en el José Zorrilla, sellaron matemáticamente el ascenso directo a la máxima categoría del fútbol español. En la última jornada, terminarán la temporada en Riazor, frente a la UD Las Palmas, equipo que está jugándose el puesto en los playoffs de ascenso. 77 puntos en 41 partidos acumulan los gallegos. Todavía están a tiempo de proclamarse campeones de la categoría, ya que el Racing de Santander se encuentra 2 puntos por encima.
Pase lo que pase, el partido en el José Zorrilla pasará a la historia del Deportivo de la Coruña como uno de los capítulos dorados de su historia. Un ejemplo, al igual que el propio Racing, de que aunque caigas a lo más bajo, con trabajo, esfuerzo y disciplina puedes levantarte y volver a lo más alto.
THE moment. Deportivo La Coruña is back in LaLiga after 8 years 🔙🔥 pic.twitter.com/7OK5zXxDya
— SportyTV (@SportyTV) May 24, 2026






