El Real Oviedo viaja a Sevilla con la defensa como incógnita

Tras el 1-0 ante el Sevilla en el Carlos Tartiere y, sobre todo, el 0-3 conseguido en Balaídos, el Oviedo se llenó de elogios por su rendimiento. La línea defensiva fue una de las más destacadas en el primer momento en el que los azules lograron encadenar dos triunfos consecutivos. Almada apostó entonces por una zaga poco habitual durante la temporada: Nacho Vidal, Eric Bailly, Dani Calvo y Javi López. Por detrás, Aarón Escandell apenas tuvo sobresaltos en unas semanas mucho más tranquilas que otras vividas a lo largo del curso.

Sin embargo, en la cita clave ante el Elche, Almada optó por revolucionar prácticamente toda la defensa. La decisión no funcionó. Frente al conjunto ilicitano, el Oviedo solo mantuvo a Vidal respecto a los partidos anteriores, incorporando a David Costas, David Carmo y Rahim en la línea defensiva. El rendimiento del bloque fue similar al del resto del equipo, incapaz de frenar a un Elche con personalidad y favorecido también por las circunstancias desde el arranque. Futbolistas como Carmo y Rahim quedaron en el foco tras ese choque.

El técnico ya había explicado los motivos de estos cambios en comparecencia pública. La acumulación de partidos en apenas cuatro días le llevó a priorizar el estado físico de su plantilla. No era la primera vez que el Oviedo afrontaba una situación así: tras el aplazamiento de su viaje a Vallecas, tuvo que competir apenas tres días después de un gran desgaste frente al Atlético de Madrid en el Tartiere. Aquella ocasión terminó con un 3-0 para el rival y con la sensación de que al equipo le faltó energía para sostener el ritmo.

Con este escenario, Almada debe decidir qué defensa alineará de inicio en el duelo del domingo en La Cartuja. Hay una posición que parece clara: el lateral izquierdo. Javi López, uno de los jugadores más fiables en los últimos meses, descansó ante el Elche, pero todo apunta a que volverá al once. Las incógnitas aparecen en el centro de la defensa, donde Dani Calvo y Eric Bailly pelean por un puesto en la alineación inicial.

A pesar de ello, a día de hoy el objetivo de la permanencia roza lo improbable. Almada se marca como meta ganar los cinco partidos que quedan, lo que refleja la dificultad del reto. En el vestuario son plenamente conscientes, como reconoció David Costas al definir la situación como “casi imposible”. Aun así, el mensaje común pasa por mantener el nivel competitivo mostrado desde la llegada del técnico.

El Real Oviedo afronta este domingo una cita clave en La Cartuja frente al Real Betis, con la posibilidad de acercarse a la salvación. Los béticos, en cambio, con la intención de acercarse aún más a esa quinta plaza. Los precedentes en Heliópolis son claramente favorables a los verdiblancos: solo han perdido tres de los 33 encuentros disputados como locales ante el conjunto asturiano, con un balance muy inclinado hacia las victorias.

El historial entre ambos se remonta a 1929, cuando el Oviedo visitó por primera vez el campo bético en Segunda División, cayendo por 3-2. Desde entonces, las alegrías visitantes han sido escasas y muy espaciadas en el tiempo: tres triunfos, todos por 1-2, logrados antes de 1956. A partir de ahí, el conjunto carbayón apenas ha conseguido rascar seis empates en más de dos décadas de visitas, siendo el último en la temporada 1997/98.

Desde finales del siglo pasado no se cruzan en Sevilla. El último precedente data de 1999, con triunfo verdiblanco por la mínima. Desde entonces, ambos clubes han seguido caminos distintos, con ascensos y descensos que han evitado nuevos enfrentamientos hasta esta temporada. Así, casi 27 años después, el Oviedo regresa al feudo bético para medirse de nuevo a un rival históricamente complicado en su estadio.

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