España ha vuelto, después de las dudas, las críticas y el inesperado empate frente a Cabo Verde, la selección española respondió de la mejor manera posible. Con una contundente victoria por 4-0 ante Arabia Saudí, el equipo de Luis de la Fuente recuperó la identidad que le convirtió en campeón de Europa y lanzó un mensaje al resto de aspirantes al título: España sigue muy viva en este Mundial.
La imagen ofrecida por La Roja fue radicalmente distinta a la del estreno. Si ante Cabo Verde aparecieron las dudas, la lentitud y la falta de ideas, frente a los saudíes apareció una selección reconocible, dinámica y agresiva, capaz de resolver el encuentro en apenas media hora gracias a un fútbol vertiginoso y lleno de personalidad.
El gran protagonista fue Mikel Oyarzabal, autor de dos goles y una asistencia en una actuación sobresaliente. El delantero de la Real Sociedad lideró el ataque español y fue el reflejo de una selección mucho más vertical y ambiciosa. Junto a él brilló Lamine Yamal, que firmó su primer gol en una Copa del Mundo y volvió a demostrar por qué es una de las grandes estrellas del fútbol internacional.
🔝🇪🇸 España se exhibe ante Arabia Saudí (4-0) y se pone primera del Grupo H
— NEKO Deportes (@NEKODeportes) June 21, 2026
Los goles de Lamine Yamal, Cucurella y el doblete de Oyarzabal dan los TRES primeros puntos a la Selección Española. pic.twitter.com/KrIfqRcq0y
Los cambios de De la Fuente
Las modificaciones introducidas por Luis de la Fuente fueron decisivas. La entrada de Pedro Porro, Dani Olmo, Álex Baena y Lamine Yamal cambió por completo el ritmo del equipo. España encontró profundidad por las bandas, velocidad en la circulación y una capacidad de desequilibrio que había desaparecido en el debut.
Especialmente destacado fue el papel de Baena, cuya conexión con Oyarzabal permitió abrir una defensa saudí incapaz de frenar las constantes llegadas españolas. El primer gol de Lamine liberó la tensión acumulada desde el estreno y abrió el camino a una exhibición que recordó a los mejores momentos de la actual generación.
Es cierto que Arabia Saudí no representa el nivel de las grandes favoritas al título, pero España necesitaba recuperar confianza y sensaciones. Lo consiguió con autoridad. Ahora llega el gran desafío. El próximo compromiso ante Uruguay servirá para medir el verdadero alcance de esta reacción. La selección charrúa aparece como el principal rival por el liderato del grupo y será una prueba mucho más exigente.






