La selección de España comenzó su andadura en el Mundial de 2026 con un inesperado empate ante Cabo Verde, un resultado que ha encendido las alarmas en el entorno de La Roja. El combinado dirigido por Luis de la Fuente no logró imponer su superioridad y dejó una imagen muy alejada de la de una de las principales favoritas al título.
Las expectativas eran máximas tras una fase de clasificación brillante y un bloque consolidado alrededor de figuras como Rodri, Lamine Yamal, Pedri o Mikel Oyarzabal . Sin embargo, el estreno mundialista mostró a una selección espesa, imprecisa y sin capacidad para encontrar soluciones ante un rival ordenado y muy disciplinado defensivamente.
Un dominio sin profundidad
Desde el inicio, España monopolizó la posesión, pero lo hizo sin la fluidez habitual. El equipo movía el balón de lado a lado sin generar peligro real sobre la portería defendida por Vozinha, uno de los grandes protagonistas del encuentro.
La apuesta de Luis de la Fuente por situar a Gavi en la banda izquierda no terminó de funcionar. El centrocampista aportó intensidad y presión, pero el ataque español perdió profundidad y claridad en los últimos metros. Además, incluso jugadores habitualmente fiables como Rodri mostraron una versión poco reconocible, acumulando pérdidas y errores poco habituales en su juego.
Las mejores ocasiones llegaron cerca del descanso. Un remate de Ferran Torres se estrelló contra el larguero cuando el gol parecía inevitable y, poco después, Vozinha evitó el tanto de Mikel Oyarzabal con una intervención de gran mérito.
No paramos de intentarlo.
— Selección Española Masculina de Fútbol (@SEFutbol) June 15, 2026
🇪🇸 🆚 🇨🇻 | 0-0 | 78’#VamosEspaña | #CopaMundialFIFA pic.twitter.com/MK0u8zKSa4
Lamine, la última esperanza
Con el paso de los minutos aumentó la ansiedad en las filas españolas. Las imprecisiones se multiplicaron y el equipo comenzó a transmitir nerviosismo. Ante la falta de soluciones, Luis de la Fuente recurrió a su gran estrella emergente. La entrada de Lamine Yamal en el minuto 69 buscó cambiar la dinámica del encuentro y aportar desequilibrio en ataque. Sin embargo, ni siquiera el joven talento del FC Barcelona pudo romper el muro caboverdiano.
El empate deja a España obligada a reaccionar en los próximos encuentros. Más allá del resultado, preocupa la falta de creatividad y la escasa capacidad para generar ocasiones claras. El Mundial acaba de empezar, pero La Roja ya sabe que no tendrá margen para nuevos tropiezos si quiere cumplir el objetivo de pelear por el título.






