Mohamed Salah encara uno de los momentos más importantes de su carrera. A sus 34 años, el Faraón disputa previsiblemente el último Mundial de su trayectoria con el objetivo de romper una barrera histórica para Egipto. Superar por primera vez una eliminatoria y dejar una huella imborrable en la cita más prestigiosa del fútbol.
Lo cierto es que este grupo ya ha hecho historia. Es la primera vez en la historia del país que logra avanzar de la fase de grupos. Y lo hace además como segundo clasificado y manteniéndose invicto hasta el momento en el torneo, con dos empates frente a Bélgica e Irán y victoria contra Nueva Zelanda. Cinco puntos que invitan a soñar.
للدور التالي يا فراعنة 🤩🇪🇬#شجع_مصر#منتخب_الفراعنة #الفراعنة_في_كأس_العالم pic.twitter.com/LAg5jQDs7D
— Egypt National Team (@EgyptNT) June 27, 2026
Para un Mohamed Salah que termina contrato con el Liverpool y parece que tiene un destino alejado de Europa, este Mundial será su último gran torneo como futbolista. Evidentemente las opciones de llevar a la gloria a una selección del potencial de Egipto son remotas, pero cada ronda y cada gol de ‘Los Faraones’ pasarán a la historia y un ganador nato como Salah es más que consciente de ello. El siguiente escollo en el camino es Australia, un equipo de un nivel similar al de los africanos, que basa su juego en el rendimiento colectivo principalmente.
Mundial con dificultades para el Rey Egipcio
Mo Salah es el líder de Egipto desde hace muchos años, pero nunca había estado tan bien acompañado sobre el césped. Lástima pensará que esta generación ha llegado justo para la temporada de declive de uno de los mejores jugadores del mundo en los últimos años. La chispa de antaño no es tan brillante, pero lo compensan compañeros como Marmoush o Ashour que están en momentos efervescentes de sus carreras.
En los tres primeros partidos del Mundial se ha podido ver que no es el supercrack que dominaba la Premier League todos los fines de semana, pero sigue siendo el faro del equipo del norte de África. Contra Bélgica asistió en el tanto de Ashour y contra Nueva Zelanda hizo gol y asistencia. En el partido frente a Irán es cuando llegaron las dificultades físicas para el Faraón, que tuvo que ser retirado del campo en el minuto 57 de partido con unas molestias en el muslo. La imagen de Salah en el banquillo con bolsas de hielo asustó al país entero, pero el médico de la Selección Egipcia declaró posteriormente que estará disponible para los dieciseisavos de final del tres de julio contra Australia. Una última oportunidad para el Faraón de seguir haciendo historia con Egipto.






