Los cuatro capitanes que levantaron el Mundial con Alemania

Vía DFB X

Alemania es una de las selecciones más laureadas de la historia del fútbol. Sus cuatro estrellas representan los títulos conquistados en 1954, 1974, 1990 y 2014, pero detrás de cada uno de esos éxitos hubo un capitán que lideró al equipo dentro y fuera del campo. Desde la reconstrucción de la posguerra hasta el histórico triunfo en Brasil, estos fueron los futbolistas que alzaron la Copa del Mundo con el brazalete en el brazo.

El primer capitán campeón del mundo para Alemania fue Fritz Walter. Como líder de la entonces Alemania Occidental, condujo a su selección a una sorprendente victoria por 3-2 sobre Hungría en la final disputada en Berna, en un encuentro que pasó a la historia como el “Milagro de Berna”. Su liderazgo simbolizó el renacer deportivo del país tras la Segunda Guerra Mundial.

Veinte años después, Franz Beckenbauer levantó el trofeo como capitán en el Mundial celebrado en casa. El legendario líbero guio a Alemania Occidental hasta imponerse por 2-1 a Países Bajos en la final de Múnich, consolidando una de las carreras más brillantes que ha dado el fútbol.

En el Mundial de Italia 1990, Lothar Matthäus fue el gran líder de una selección alemana que llegaba en plena madurez competitiva. Capitán y referente absoluto en el centro del campo, el futbolista del Inter de Milán dirigió a un equipo sólido y equilibrado que mostró una enorme regularidad durante todo el torneo. Su personalidad, visión de juego y capacidad para asumir responsabilidades convirtieron a Alemania en una de las selecciones más temidas del campeonato.

En la final, disputada en Roma frente a Argentina, los alemanes se impusieron por 1-0 gracias a un penalti transformado por Andreas Brehme en los minutos finales. Aunque no marcó, Matthäus fue el motor del equipo y el encargado de sostener el juego en los momentos de mayor tensión. Al levantar la Copa del Mundo, se convirtió en el tercer capitán alemán en conquistar el título y en el símbolo de una generación que devolvió a su país a lo más alto del fútbol internacional.

El cuarto título llegó en Brasil con Philipp Lahm como capitán. El lateral lideró a un equipo inolvidable que dejó para la historia el 7-1 sobre Brasil en semifinales y que acabó derrotando a Argentina en la final con el gol de Mario Götze en la prórroga. Su inteligencia táctica y su regularidad fueron el reflejo de una selección que marcó una época.

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