El Girona ha anunciado este jueves la salida de Míchel Sánchez como entrenador del primer equipo tras consumarse el descenso a LaLiga Hypermotion. El técnico madrileño, que finalizaba contrato el próximo 30 de junio, pone así fin a una etapa histórica en el club catalán marcada por éxitos inolvidables… y también por un desenlace extremadamente doloroso.
La decisión llega apenas unos días después del empate frente al Elche en Montilivi (1-1), resultado que certificó la pérdida de categoría de un Girona que hace solo dos temporadas vivía el momento más brillante de toda su historia reciente.
A través de un comunicado oficial, el club quiso agradecer públicamente el trabajo realizado por Míchel desde su llegada en el verano de 2021: “La entidad quiere expresar su más sincero agradecimiento al técnico madrileño por la dedicación, el compromiso y la profesionalidad con los que ha liderado el primer equipo”.
El Girona también destacó el trato cercano del entrenador con la afición, los trabajadores y toda la estructura de la entidad durante una etapa que transformó por completo la dimensión deportiva del club.
Del ascenso a la Champions… y del sueño al golpe más duro
La huella de Míchel en Girona será imposible de borrar. En su primera temporada llevó al equipo de regreso a Primera División tras superar el playoff de ascenso con aquella histórica eliminatoria ante el Tenerife. A partir de ahí, el crecimiento del proyecto fue meteórico.
La gran obra llegó en la temporada 2023/24. El Girona firmó una campaña espectacular, terminó tercero en LaLiga con 81 puntos y logró clasificarse por primera vez en su historia para la Champions League. Un éxito que convirtió al conjunto catalán en una de las grandes revelaciones del fútbol europeo.
Sin embargo, el salto competitivo terminó dejando secuelas. La exigencia de disputar competición europea, las numerosas bajas importantes y una planificación deportiva que nunca terminó de asentarse acabaron debilitando a un equipo que pasó de competir con los mejores a sufrir durante toda la temporada por evitar el descenso.
El propio Míchel reconoció tras consumarse la caída a Segunda sentirse “responsable” del fracaso deportivo y habló de una “frustración total” por no haber conseguido salvar al equipo.
Junto a Míchel abandonan el club varios miembros importantes de su staff técnico: Salva Fúnez, David Porcel y Juan Carlos Balaguer, piezas fundamentales en el desarrollo del modelo futbolístico que llevó al Girona a vivir los mejores años de su historia.
Ahora, el club deberá iniciar una profunda reconstrucción deportiva con el objetivo de regresar cuanto antes a Primera División.
Ámsterdam ya espera a Míchel
Mientras en Girona se cierra una etapa histórica, el futuro del técnico parece apuntar ya hacia un nuevo desafío internacional. Desde Países Bajos aseguran que el Ajax tiene muy avanzada su llegada y que únicamente falta el anuncio oficial para confirmar al madrileño como nuevo entrenador del conjunto neerlandés.
Sería un destino de enorme prestigio para un técnico que, pese al amargo desenlace en Montilivi, ha demostrado durante los últimos años una capacidad extraordinaria para construir equipos competitivos y con una identidad futbolística muy reconocible.






