Las razones del desastre del Milan y de la Juventus

El domingo fue la noche de terror para los aficionados de Milan y Juventus. Ambos equipos quedaron afuera de la Champions League, calificandose a la Europa League
Las razones del desastre del Milan y de la Juventus

El decepcionante empate 2-2 en casa del Torino es solo el epílogo de una temporada por debajo de las expectativas y que no ha estado a la altura de las inversiones realizadas en el mercado.
69 puntos y un sexto puesto que vale la clasificación a la Europa League son el balance de una temporada claramente fallida.
Iniciada bajo la dirección de Tudor y terminada con Spalletti.
Este es solo uno de los muchos aspectos negativos que desde hace años afectan a los bianconeri.

Crisis institucional, falta de motivación, inversiones fallidas en el mercado y cambios en el banquillo.
Estas fueron las razones que no han sido capaces de devolver a la Juventus a la cima de Italia desde el ya lejano 2020, cuando Sarri fue el último entrenador en llevar el Scudetto a Turín.
Y sin embargo, antes del empate en casa contra el Verona y la derrota frente a la Fiorentina, la Juventus era tercera.
Podía aspirar incluso al segundo puesto considerando la situación que estaba viviendo el Napoli.
Los nueves Scudetti consecutivos entre 2012 y 2020 son un recuerdo lejano y ahora en Turín son conscientes.
Coscientes de una revolución necesaria, pero que desde hace años no está encontrando terreno fértil.

Las responsabilidades están en la raíz, a nivel institucional.
Por las decisiones tomadas respecto a la elección del entrenador y por las inversiones realizadas en el mercado.
Los millones gastados en Vlahovic, Koopmeiners y Douglas Luiz son solo algunos ejemplos de cómo el tesoro económico de los bianconeri se ha desperdiciado sin aportar calidad al equipo.
Como se mencionó anteriormente, el último entrenador a la altura del banquillo del equipo más laureado de Italia fue Sarri.

Desde entonces, la alternancia entre Pirlo, Allegri (quien ganó la Coppa Italia), Thiago Motta, Tudor y Spalletti no ha servido para moldear la identidad de los bianconeri.
Spalletti es solo el último en el banquillo de los acusados, llamado a corregir el rumbo perdido bajo la dirección del técnico croata.

Para encontrar una temporada igualmente decepcionante hay que remontarse a la campaña 2010-2011.
Delneri estaba al mando y la Juventus terminó séptima, quedándose fuera de todas las competiciones europeas.
Al año siguiente llegó Antonio Conte, quien revolucionó la forma de jugar de la Juventus y logró devolverla al título nacional en su primer intento.
Precisamente Conte es el nombre más vinculado en las últimas horas con la Juventus, con el objetivo de devolver el espíritu ganador al vestuario juventino, algo que se ha perdido desde hace mucho tiempo.

El Milan cierra este campeonato entre los silbidos de San Siro, que pide a gritos la dimisión de toda la directiva.
Una petición justificada si se considera que en marzo el equipo era segundo. Incluso hubo quienes soñaron a lo grande afirmando que podía ser el verdadero rival del Inter.
La realidad fue mucho más dura.
Los numerosos puntos perdidos contra equipos modestos hicieron que el Milan fuera cayendo poco a poco hasta el quinto puesto.
La derrota por 2-1 en casa frente al Cagliari resultó decisiva.

En las últimas horas, la directiva rossonera se reunió para decidir el futuro del club.
Fue inmediato el despido de Massimiliano Allegri.
Los nombres que suenan para sustituirlo son Iraola, del Bournemouth, y Xavi, que lleva algunos años sin entrenar.
Junto con Allegri también hacen las maletas Furlani, Tare y Moncada, todos miembros de la directiva.
Una directiva responsable de otro fracaso más del Milan, incapaz de terminar el campeonato clasificándose para la Champions League en una temporada sin competiciones europeas.

La revolución de Cardinale, un presidente muy cuestionado, también afectará a la plantilla.
La prioridad es mantener a Pulisic, cuya relación con el entorno se ha deteriorado en 2026.
Otro nombre que se quiere confirmar es Pavlovic.
A ellos dos se suman también Modric, Saelemaekers y Rabiot, considerados los únicos que realmente han mostrado un verdadero sentido de pertenencia a la camiseta.
Por el contrario, hay muchos nombres que no son considerados a la altura del Milan.

El primero, cuestionado desde hace bastante tiempo, es Rafa Leão.
Ya no se podrá esperar una cifra cercana a los 80-100 millones como hace algunos años.
Habrá que conformarse con una cantidad de entre 40 y 50 millones.
Por ahora, el mayor interés llega desde Turquía, donde se ha abierto un auténtico derbi de mercado entre Galatasaray y Fenerbahçe.
Los amarillos y rojos parecen estar en ventaja y serían capaces de ofrecer un contrato de 10 millones netos, el doble de lo que percibe en el Milan.

Otros nombres importantes son los de Modrić, Rabiot, Pulisic y Pavlović.
El primero se habría quedado en caso de clasificación a la Champions League; ahora, en cambio, su futuro es muy incierto.
El francés, por su parte, está muy ligado a Allegri.
El entrenador lo quiso con insistencia esta temporada y, dado que el propio técnico ha sido destituido, su situación ya no es tan segura.
Como se ha dicho antes, la prioridad es reconstruir a partir de Pulisic y evitar que las relaciones deterioradas con el entorno puedan alejarlo de Milán.
En cuanto a Pavlović, la prioridad es retenerlo, pero todo depende de las ofertas que lleguen.
Su precio ronda los 40 millones y, si llega una oferta adecuada, será difícil rechazarla.

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