PSG 4-2 FC Barcelona: el campeón es mucho campeón

Los de Flick llegaron a igualar el marcador en dos ocasiones, pero el bicampeón de Europa decantó la balanza en la recta final. Dani Olmo, lesionado

Si el partido ante el PSG era una prueba para medir el estado de forma del Barcelona, los azulgranas demostraron que pueden plantar cara al vigente campeón de la Champions, pero también que aún tienen margen de mejora. El conjunto catalán compitió sin complejos y reaccionó en momentos difíciles, llegando a igualar el marcador hasta en dos ocasiones. La segunda mitad fue mucho más positiva que la primera. Sin embargo, la superioridad física del equipo parisino y su demoledora respuesta en el tramo final resultaron letales, y evidenciaron por qué el PSG sigue siendo el rey de Europa.

La antesala del encuentro estuvo marcada por la sorprendente decisión de Flick de dar descanso a Rodri. En su lugar, Bernal acompañó a Pedri y Olmo en la medular. Mientras tanto, Luis Enrique apostó por Lucas Hernández para hacer las veces de lateral zurdo.

La primera parte ofreció, tal y como se preveía, un fútbol de muchos quilates. Dos equipos propositivos, diseñados para asfixiar al rival con la presión hombre a hombre y convencidos de que dominar la batalla por la posesión era el camino hacia la victoria. El primer asalto, en ese sentido, cayó del lado del PSG.

El tramo inicial fue muy accidentado. En el 18′, Dembéle notó un pinchazo en el isquio en una arrancada y fue reemplazado por Ferran Torres, ex del Barça. Unos minutos más tarde, Dani Olmo también se tuvo que retirar tras un fuerte golpe en un balón dividido con Vitinha.

El combinado galo se mostró clínico en los pases iniciales y comenzó a generar peligro. Ferran dispuso de dos ocasiones claras, pero se topó con Joan García, que respondió con dos grandes intervenciones, una de ellas con la cara. Si bien es cierto que hubo momentos puntuales en los que el Barcelona consiguió igualar la balanza y acercarse a la portería rival, le costó acabar jugadas. Raphinha tuvo una buena oportunidad en el 19′, pero Safonov respondió con una gran mano.

Cuando el descanso comenzaba a asomar, el PSG hincó el aguijón. Todo nació de una nueva acción coral en la presión. Lamine intentó sacar el balón desde atrás, pero João Neves interceptó el esférico con la cabeza. La pelota cayó en los pies de Doué, que sacó a relucir su talento: recortó hacia la media luna y soltó un latigazo al palo corto ante el que Joan García no pudo hacer nada. 1-0.

La reacción del Barça fue muy positiva, puesto que Fermín pudo empatar la contienda apenas dos minutos después con un mano a mano. No obstante, el portero ruso volvió a hacerse grande.

Tras el paso por vestuarios, el guion dio un giro. El Barcelona tomó las riendas del encuentro y el PSG adoptó un papel más reactivo. La mejoría azulgrana encontró premio en el minuto 54, cuando Xavi Espart, con una gran muestra de personalidad, firmó el empate. Fermín detectó el desmarque al espacio del canterano y le filtró un pase medido. Espart le ganó la espalda a su marca, atacó el hueco y batió a Safonov para devolver las tablas al marcador.

Poco después, el PSG sufrió un nuevo contratiempo físico. Kvaratskhelia tuvo que abandonar el terreno de juego sin poder pisar tras un choque con el propio Espart. Luis Enrique introdujo en el césped a Akliouche. Flick también movió ficha y dio entrada a Rodri, Gavi y Adeyemi.

El PSG necesitaba recuperar el control del encuentro y encontró la respuesta a balón parado. Antes, Ferran ya había avisado con un disparo que se estrelló en el poste. En el córner posterior, Doué puso un envío abierto hacia el segundo palo, donde Lucas Hernández se elevó por encima de la defensa azulgrana y conectó un cabezazo inapelable para reinstaurar la ventaja del conjunto francés. 2-1.

Faltaba por aparecer el genio de la lámpara: Lamine Yamal. Y lo hizo. Con todas las miradas puestas en él. A diez minutos del final, recibió el esférico, enfiló el arco rival, se deshizo de Zaïre- Emery, que acababa de sustituir a Lucas Hernández, y culminó la jugada con un estético remate de exterior. Empate.

Pero la reacción del PSG, una vez más, fue letal. Atacó con todo y sacó provecho. Vitinha cazó un despeje en la frontal y enganchó una volea certera que acabó en el fondo de la red. El golpe no quedó ahí. Apenas unos instantes después, Fabián Ruiz volvió a castigar al Barça. Achraf dibujó un centro al segundo palo y el sevillano, llegando desde segunda línea, apareció libre de marca para rematar a placer y ampliar la ventaja. 4-2. El acelerón final de los de Luis Enrique fue fulminante.

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