Real Sociedad 0-1 Getafe CF: Cae el campeón de Copa ante un Getafe bien plantado

El Getafe asaltó Anoeta con un 0–1 de muchísimo oficio ante una Real Sociedad eufórica tras conquistar recientemente la Copa del Rey con Pellegrino Matarazzo al mando. El campeón copero mandó, generó ocasiones y vivió instalado en campo rival, pero se estrelló una y otra vez contra el muro azulón y contra sus propios errores. El único gol del partido llegó en una acción desgraciada: centro de Juan Iglesias desde la derecha, Gorrotxategui intenta despejar de cabeza y el balón se cuela en la portería de Remiro.

El choque pudo ir por otro camino muy pronto. En el 13’, penalti a favor de la Real. Brais Méndez asumió la responsabilidad, pero su lanzamiento se estrelló en el palo después de que David Soria adivinara perfectamente el lado. El campeón de Copa, que venía de una semana histórica, no perdió el hilo del partido, pero sí empezó a sentir que la tarde iba a exigir algo más que buen juego.

A partir de ahí, el equipo de Matarazzo, fiel a esa propuesta valiente que le llevó al título copero, apretó arriba, con una presión intensa y ataques constantes desde las bandas.

El 0–1 llegó en una de las pocas aproximaciones claras del Getafe en la primera mitad. Juan Iglesias puso un centro tenso al área, Gorrotxategui se cruzó para despejar y acabó cabeceando hacia su propia portería. Remiro no pudo reaccionar. Gol en propia, mazazo para una Real que venía de tocar el cielo en Sevilla y que se veía por detrás en el marcador en su propio estadio.

Desde ese momento, el guion fue muy reconocible: el Getafe replegado, líneas juntas, agresividad en los duelos y cada pérdida de tiempo convertida en un pequeño triunfo.

En la segunda parte, Matarazzo movió el banquillo para intentar trasladar al césped la inercia ganadora de la Copa. En el 55’ entraron Barrene y Mikel para darle más pólvora al ataque. La Real, campeona de Copa y con la confianza por las nubes, se volcó definitivamente: Oskarsson, Kubo, Barrene… las llegadas se sucedían.

Pero el Getafe resistía. Soria firmó varias paradas de muchísimo mérito y, cuando él no llegó, apareció de nuevo Juan Iglesias para salvar bajo palos una ocasión clarísima que ya se cantaba como gol en Anoeta.

El lateral azulón no escondió su enfado tras el pitido final. En declaraciones a DAZN, Juan Iglesias criticó la actitud del capitán txuri-urdin, Mikel Oyarzabal, después de un rifirrafe con Luis Milla y él propio Juan Iglesias en los minutos finales. “Se ha encarado con Milla después de meterse con mi mujer… y luego vienen a dar valores de equipo”, soltó el defensa, visiblemente molesto. Un cierre tenso para un partido que ya venía cargado de emociones y que deja una herida abierta entre ambos equipos.

El pitido final certificó una victoria enorme para el Getafe, que se coloca séptimo en LaLiga, adelantando a la propia Real Sociedad y pendiente ahora del resultado del Celta ante el Barça: si los vigueses pierden, el conjunto azulón se colocará sexto, en puestos europeos.

Para la Real de Matarazzo, recién proclamada campeona de Copa, la derrota duele más por la sensación que por el marcador: dominó, generó, mantuvo la identidad que le ha llevado al título… pero esta vez el premio no llegó. El fútbol, incluso para un campeón, sigue siendo cruel a veces.

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